Fue el penúltimo de los refuerzos que sumó Atlético Unión en su preparación. Llegó desde Chaco For Ever pero con una dilatada experiencia en varios equipos del ascenso de Buenos Aires y a sus 30 años, Rodrigo Abadié se ganó todos los aplausos con su debut en el arco Azul tras la lesión de Pablo Lucero quien había atajado en los dos primeros partidos.
 
De entrada, Abadié sacó chapa de oficio en el puesto. No se inmutó con la presión de la hinchada Botellera y en el primer tiempo tuvo tres tapadas enormes ante Tambussi, Guerra e Imbesi. En el complemento, sacó la pelota del partido cuando quedó mano a mano con el Pamperito Coria y la manoteó a puro reflejo. Después, descolgó los mil centros que metió Maipú sin errores. Llegó al final, esperó su momento y terminó haciéndose el dueño de los aplausos en su primer partido, bien a lo grande.