Días atrás la Policía apresó por orden de un juez a un joven de 19 años, porque una parienta suya, de apenas 8 años, lo señaló como el autor de reiterados abusos sexuales que había sufrido. El médico confirmó que la niña presentaba lesiones de antigua data y de inmediato el sospechoso pasó a un calabozo.

Fuentes de la investigación aseguraron que todo se descubrió cuando la madre de la nena la vio salir ‘como agitada’ de la habitación donde estaba el joven (con él tenían un estrecho trato familiar). La mujer preguntó qué le había pasado e insistió con sus preguntas ante las respuestas poco consistentes de su hija, hasta que finalmente la menor terminó por contar que no era la primera vez que era abusada.