El titular del Primer Juzgado Correccional, Eduardo Agudo, anunció que seguirá tomando testimoniales y declaraciones informativas porque a cuatro días del hecho aún no logra determinar quiénes y cuántas personas intervinieron en la agresión a la menor que asistió a una fiesta en Santa Lucía y terminó golpeada, escupida y orinada.

Anoche liberaron a los tres chicos detenidos. Dos quedaron desvinculados de la causa porque demostraron que no estuvieron en la fiesta, y uno salió con libertad provisoria porque estuvo en el lugar, pero no se pudo determinar su grado de participación en las agresiones.

Ayer se presentaron en forma espontánea la dueña de la casa donde se realizó la fiesta, uno de sus hijos y el menor que sacó las fotos de la víctima que luego circuló por las redes sociales, pero todos trataron de desligarse y apuntaron a otras personas.

El delito que se investiga es ‘lesiones leves’, pues así lo determinó el examen médico, y no descartan que la declaración de la víctima sea a través de Cámara Gesell. “Resta saber quiénes son los autores y por eso seguiré tomando testimoniales y declaraciones informativas a todos los que vemos implicados. Una vez que reúna todos los elementos estaré en condiciones de sacar una resolución o definir si continuamos trabajando con este delito (lesiones leves) u otro más grave’, dijo Agudo.

‘Hay varios sospechosos y cada vez que hablamos con los menores tiran para otro lado la situación, pero no puedo dar más detalles por el secreto de sumario’, agregó.

Mientras, el fiscal Roberto Mallea dijo que la menor de 16 años fue sometida a una examen médico y que la pericia determinó que sufrió lesiones leves: escoriaciones, moretones y marcas en sus extremidades, posiblemente cuando la arrastraron desde la casa a la vereda. En tanto, como la menor fue llevada a su casa, bañada y cambiada, se perdieron posibles pruebas genéticas. ‘No hay constancia que le hayan eyaculado pues no hay elementos de prueba más que los dichos en las redes sociales. El pelo de la chica y su ropa no pudieron ser examinados porque no fue llevada a un hospital sino a su casa. La bañaron e incluso su ropa fue lavada, con lo cual nos quedamos sin una posible base probatoria’, indicó el juez. El letrado, en base a lo conversado con la familia de la chica, estimó que los padres no realizaron la denuncia correspondiente para evitar exponerla y porque quizás en ese momento no tomaron conciencia de lo ocurrido.

La chica, en tanto, aún no prestó declaración y es probable que lo haga en Cámara Gesell, ya que en su condición de menor y de víctima debería hacerlo con asistencia psicológica y en ese tipo de recinto. Por ahora no se estableció una fecha probable.

PRESENTACIÓN ESPONTÁNEA

La dueña de la casa de Santa Lucía donde se realizó la ‘previa’ se presentó ante el juez, junto a su hijo, para tratar de despegarse del caso. Ana María Arancibia dijo que esa noche había salido y que volvió de madrugada. Ahí se encontró con lo que definió como ‘juntada de amigos’. Dijo que no sabía si hubo alcohol y que se enteró de lo que sucedió en su vivienda por Facebook y al otro día.

Por su lado, el joven que sacó las fotos de la menor agredida y que luego se viralizaron en las redes sociales se mostró ‘arrepentido’, según indicó la abogada de la familia, Lorena Lara, tras realizar una declaración informativa ante el juez de la causa. Dijo que el chico sacó las fotos con su celular y las difundió a través de un grupo de Whatsapp como una forma de ‘reproche’ a sus amigas, pues la habían dejado sola. Dijo que esa noche tomó el celular de la chica agredida, que ya se encontraba inconsciente, y llamó a los padres advirtiéndoles de la situación, como así también al 911.