El estudio de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) resalta los enormes problemas del sector educativo en las zonas afectadas, particularmente Maule y Bío Bío, donde el 50 de las escuelas han sido declaradas inseguras. Alrededor de 1,25 millones de alumnos se han quedado sin aulas, ya sea por los daños causados por el sismo o porque se emplean como refugios temporales, agrega. El documento también aporta algunas cifras sobre el golpe que recibió la actividad agropecuaria en las regiones afectadas por el movimiento telúrico, que causó al menos medio millar de muertos. Asegura que se han perdido unas 1.000 embarcaciones pesqueras de diferente calado y unas 100.000 hectáreas de tierras de regadío, entre otros daños.
