�La obra fue diseñada por arquitecto británico Norman Foster. Tiene tres plantas de oficinas, más las de recepción, mantenimiento y garaje y dispone de 400 cocheras, comedor para todo el personal, gimnasio y un salón auditorio. Recicla el agua: no sólo de la que ya fue usada por ejemplo en un lavamanos, sino de las lluvias, para utilizarlas para regar espacios verdes.