El sismo que desoló la zona central de Italia tuvo igual intensidad que el temblor 11 del marzo en San Juan que fue el más fuerte en 16 años, pero aquí no produjo daños ni víctimas porque la construcción sismorresistente de la provincia está preparada para soportar hasta 8 grados en la escala de Richter.

El Lic. Mario Araujo, Jefe del Departamento de Investigaciones Sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) explicó que “un movimiento de 6,3º en la escala de Richter puede causar daños”, pero aclaró que “todo dependería de cuan cercano a las zonas urbanas se produjera y si dicha zona contara o no con edificaciones sismorresistentes”.

Según el parecer del Lic. Araujo, la cantidad de víctimas y los daños que causó el temblor en Italia, tienen que ver con el tipo de edificación de la zona afectada y con que el epicentro fue cerca de una zona urbana.

El investigador, comentó además que “el sismo de Italia, podríamos ubicarlo entre el que sucedió en Mendoza, en 1985, que causó daños y ocho víctimas y el de Catamarca de 2004, que no provocó destrucciones ni muertes porque el epicentro se ubicó lejos de los poblados. Araujo explicó además que ambos tuvieron una intensidad de entre 6 y 7º en la escala de Richter.

Respecto a la posibilidad que otros movimientos igualmente intensos se repitan en Italia, el funcionario aclaró que “no se sabe. Todo depende de si este fue el sismo principal, o sólo un premonitorio de otro peor que pueda ocurrir”.

Consultado sobre la polémica en Italia porque hace unas semanas el científico Gioacchino Giuliani había alertado sobre un terremoto en la zona de L´Aquila, el profesional aclaró “sólo el 20% de los terremotos tienen movimientos premonitorios y el 80% restante suceden sin un sismo previo”. Y al respecto aclaró que, si bien, los sismos pueden pronosticarse, no pueden predecirse.

Guiliani había alertado por las altas concentraciones de gas radón en la zona sísmica de L´ Aquila y hasta había salido con parlantes por las calles pidiendo a la población que se evacuara. Esto indignó a las autoridades políticas que estuvieron a punto de encarcelar al científico.

Para Araujo la presencia de gas radón es sólo un indicador. “Para una predicción se necesitan aclarar el día exacto del suceso con margen de error de minutos, el epicentro y la profundidad con un margen de error de 5 Km y la magnitud, con un grado de más o de menos”, dice Araujo. “Hasta que no podamos conjugar estas cuatro variables, jamás podremos hablar de predicción, sino sólo de pronóstico”, advirtió.

En la escala de Richter un sismo de 6 grados es considerado moderado.