Sonia Martínez, madre de Sonia Romero, dijo anoche a este diario que no tiene idea de donde se encuentra su hija porque no volvió a verla desde el día que la liberaron. De todos modos fijó su posición en el caso: “Acá no hay más culpable que él… antes de morir mi nieta, me contó que le había pegado con un palo en la cabeza, porque a pesar de que era chiquita yo le entendía perfectamente”, dijo, en alusión a la pareja de su hija, Nicolás Agüero. Según la mujer, en los cuatro meses de convivencia entre ambos, ella casi no pudo ver a sus nietos y tampoco supo de la situación por la que atravesaban porque su hija nada le contó. “Ella le tenía miedo, se le notaba. Y al mayor de mis nietos no lo dejaban hablar conmigo, cuando yo llegaba él le daba plata y lo mandaba para otro lado y a mi casa no lo dejaban ir. Yo sospechaba que algo raro había pero nunca imaginé que era tan grave”, dijo la mujer. Y continuó: “Después de que murió mi nieta me enteré por su hermanito como este hijo de p… los golpeaba, y de las trompadas y patadas que le daba a mi hija, si hasta tiene desviada una córnea por los golpes que le dio”.
