Enrique Gil Pérez/Interventor del Penal -¿En este día del penitenciario hay alguna autocrítica por las fugas que ha generado descrédito en la institución? -La autocrítica se hace permanentemente porque en función de lo que pasa momento a momento en el Servicio Penitenciario debe haber una autocrítica porque nosotros consideramos que el hombre que se encuentra poniendo una pena, usted sabe cuál es el tema carcelario de todo el mundo, que es tratar de irse cualquiera sea el momento y la circunstancia van a aprovechar para irse. Entonces el personal del Servicio Penitenciario, tiene que estar atento, tiene que profesionalizarse para que eso no ocurra. Vamos a poner un gabinete psicológico para el hombre que trabaja en los sectores internos y un apoyo espiritual para alcanzar una coherencia y pueda cuidar al hombre para que nos sirva permanentemente y no caiga, por lo que ha pasado, en la depresión. -¿Para usted esta connivencia que hubo para la fuga de presos es un problema de depresión? -No. Acá no hay connivencia. No podemos usar ese término… -Pero hay sumarios internos y hasta una causa penal que apuntan en ese sentido… -Hay sumarios internos pero todavía no han definido la culpabilidad y mientras no haya sentencia judicial no podemos hablar de connivencia ni de acusados y condenados (NdR: en el caso de la fuga de Rodolfo Almeida la titular del Cuarto Juzgado Correccional Silvia Peña Sansó de Ruiz procesó por negligencia a seis guardias en junio último). -¿Ha encontrado alguna resistencia política al entrar a la fuerza? -No, no, no. Resistencia política no, porque esto es una institución semimilitarizada y lógicamente aquí responden a un comando superior, y así trabajamos. Estoy teniendo reuniones con los cuadros, superiores y subalternos, para ver el estado en que están y hacer después de la reunión una evaluación con las mismas sugerencias que ellos hacen, del momento que están viviendo e ir orientando sobre la proyección que tiene el interventor. -¿Ser interventor es una cuestión meramente declamativa o tiene alguna diferencia funcional con el director? -Tengo atribuciones de creación de algunas áreas que me permiten tomar decisiones… -¿Y (el ex director Abenamar) Avila no podía hacer eso? -No sé, no puedo hablar de Avila que para mí ha hecho una buena gestión, con él se lograron los nuevos pabellones, se trabajó muchísimo. -¿Pero legalmente cuál es la diferencia funcional? -Yo legalmente me tengo que ajustar a la norma. Me da un poquito más de atribuciones como conformar equipos para ampliar el cuadro y poder de alguna manera para el personal activo ver la forma de ir profesionalizándolos. -Entre sus atribuciones también se habló de mover o sacar gente, ¿lo está analizando? -No, todavía no. Primero hay que ver lo positivo, los ajustes, la integración de los hombres, y al que no se integre vamos a ver las causas por las que no se quiere integrar y ahí veremos.
