Por Walter Cavalli, Prof. de Ed. Física Es increíble, hace casi 30 años me eligieron huaina y hoy sigue siendo todo un orgullo. Aquellos que piensen que esto es un simple juego, especialmente en la época de estudiante, está equivocado. Porque esa elección es eterna. Te marca para toda la vida. Y a esto lo sabe -y lo entiende- un profe de Educación Física. Porque vive la situación en carne propia. Porque mezcla su estado pasional con las características pedagógicas que alguna vez aplicará, sea cual fuese su especialidad o ámbito en el que se desempeñe. Podrán decirse mil y una cosa, pero hasta el color termina incidiendo en la personalidad de cada uno. Nosotros, los huaina, bien rojos de corazón, somos pasionales, encaradores. Los churos, verdes ellos, calculadores y más tiempistas. Es una rivalidad que nace para perdurar por siempre. Es, en definitiva, el sentimiento mismo de color hecho carne.
