César Olivera, con el patrocinio del abogado Ismael Hidalgo (foto), salió ayer a revelar públicamente un supuesto lavado millonario de dinero que, según denunció en la Policía y la Justicia Federal, tiene como uno de sus principales artífices a su ex socio José Carlos Galdeano, el mismo que también aparece mencionado como parte de una operación frustrada y hasta ahora poco clara con el BMW que complica a Benedetti. Según Hidalgo, su cliente encontró hace tres meses en una computadora del negocio de venta de autos que compartía con Galdeano, datos y registros en los que Olivera es mencionado como titular de un plazo fijo de medio millón de pesos en una conocida compañía financiera, algo similar a lo que le pasó a otro cliente suyo, Eduardo Martín (figura como dueño de costosos autos Audi), a una ex juez civil y a cerca de 40 empresarios más.

“Creemos haber pillado un hilo de una organización criminal y un supuesto lavado de dinero que en 18 meses entre 2008 y 2009 alcanzó una cifra cercana a los 20.000 millones de pesos. Denunciamos que en esto tiene un rol clave el señor Galdeano porque la computadora era suya, y en la denuncia aportamos el aparato y todos los datos para que se esclarezca el caso y se llegue a las últimas consecuencias porque no puede ser que se manipule así la vida de la gente”, dijo ayer Hidalgo.

Galdeano fue detenido luego de que su ex socio Olivera lo denunciara por fraude y obligara a que un juez secuestrara numerosos vehículos al sospechoso para regresárselos. Desde entonces, asegura, sufre continuos aprietes y hasta fue golpeado el día de su cumpleaños, incluso hace unos días desconocidos aparecieron para decirle “sutilmente” que abandonara el caso.