El santiagueño Lucas Ramos (primero desde la derecha) sufrió en la semana el fallecimiento de su madre que luchaba hace tiempo con una cruel enfermedad. Por eso se especuló los días previos que no llegaría al encuentro, pero el defensor decidió estar desde el arranque ante Peñarol. Sus compañeros ingresaron con un cartel demostrandole su apoyo y además en la popular Sur los hinchas con un “trapo” también le hicieron llegar su apoyo. Tras el partido, Ramos no pudo contener su emoción y con lágrimas en los ojos, le dedicó el triunfo a su madre.
