La RPG beneficia a todo tipo de paciente tanto en lo preventivo y en lo terapéutico. En el ámbito de la prevención podemos mencionar la educación postural en niños y adolescentes, como también a deportistas y trabajadores que estén en riesgo de sufrir lesiones músculoesqueléticas por esfuerzos repetitivos en el tiempo. En el área del tratamiento ayuda a aliviar dolores de origen musculoesquéleticos como un dolor lumbar, cervical, hombro doloroso o síndrome del túnel carpiano. Este método está también indicado para aquellas personas que sufren escoliosis, cifosis, problemas de alineación en los miembros inferiores o cuadros que afectan el sistema locomotor (músculos, articulaciones y nervios). Además de aspectos morfológicos como desviaciones de la columna vertebral.