Para el partido de ayer las entradas se rebajaron un 50%, es decir que la entrada General costó 30 pesos y se agotaron en un día y medio. Y eso se notó con un Hilario Sánchez desbordado y con la gente que vio el partido ante el Canalla de pie durante todo el partido.

Pero muchos de esos fanáticos que no quisieron perderse otro día histórico, que marcó la permanencia por primera vez en la elite del fútbol argentino, llegaron a pagar 300 pesos en la reventa. Es decir 10 veces más del precio normal. A algunos no le dolió meterse la mano en el bolsillo para ser testigos de la alegría verdinegra a cualquier precio.