
Más del 13% de los niños argentinos de entre 4 y 11 años padecen enuresis, una micción involuntaria e inconsciente que ocurre durante la noche y que puede generar vergüenza en los pequeños y estrés en los padres. Causas fisiológicas o biológicas son capaces de originar el problema.
La enuresis nocturna (NE), más comúnmente llamada enuresis, no es una enfermedad, sino una condición temporal de desarrollo que el niño supera naturalmente.
A menudo es causada por la sobreproducción de orina por la noche o por la reducción de la capacidad de la vejiga. La inhabilidad de despertar a las señales de una vejiga llena es común para todos los niños. También es probable que haya factores genéticos y hereditarios, ya que casi dos tercios de los niños que mojan la cama de noche tuvieron uno o ambos padres con antecedentes en la condición.
En estos casos, la mayoría de los niños piensa que son los únicos que mojan la cama y son muy pocos los que entienden que es una condición fisiológica con un componente hereditario. Suelen tener sentimientos de culpa y vergüenza por pensar que no están creciendo. Los progenitores, por su parte, también se sienten juzgados, frustrados e incluso preocupados por la situación de sus hijos y cómo esta condición pueden repercutir sobre la aceptación social.
¿Qué se debe hacer?
El médico (Urólogo-Nefrólogo infantil o Pediatra) es la persona más adecuada para aconsejarnos sobre las medidas a tomar frente a la enuresis. Lo más frecuente es que el médico realice una exploración física completa del niño, un análisis de orina y puede que una ecografía abdominal. Si el médico lo considera necesario puede solicitar la realización de pruebas más específicas para estudiar las vías urinarias y un estudio urodinámico para estudiar la micción del niño.
Tratamiento de la enuresis
Superar la enuresis requiere de un esfuerzo compartido entre los padres, el niño y el médico. Acompañar y guiar al niño en el tratamiento indicado por el especialista es fundamental para solucionar este síntoma a tiempo. Es importante saber que existen alternativas terapéuticas que adecuadamente indicadas permiten que estos niños amanezcan con la “cama seca”.
5-6 años > Edad de comienzo del tratamiento
La edad de comienzo del tratamiento es variable pero es aconsejable a partir de los 5 – 6 años cuando aún la prevalencia de la enuresis nocturna sigue siendo alta (10-20%). En general, es el mismo niño quien lo pide de distintas maneras pero suele estar en relación con el comienzo de la escolaridad y su mayor exposición social (1er grado).
Es fundamental verificar y de ser necesario, modificar los hábitos de conducta del niño. Si bien estas modificaciones no solucionan por sí solas los episodios de enuresis, reducen notablemente la oferta de orina nocturna a la vejiga durante la primera hora de sueño que no será modificada por ninguna medicación.
Hábitos
– Establecer un horario miccional: lo más adecuado es que el niño orine unas 6 veces o más al día (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y al acostarse).
– El niño debe realizar una ingesta de líquidos frecuente y repartida lo largo del día. Debe beber más por la mañana, menos por la tarde, poco por la noche y nada antes de acostarse.
– Hay que evitar cenas muy abundantes, saladas y con mucho líquido. No se debe ingerir más de 200ml de liquido (sopa, agua, leche, zumo, yogurt…) durante la cena
– En general el niño no debe permanecer más de 10 horas de sueño sin vaciar la vejiga.
– El niño debe rellenar un “calendario miccional” dónde plasmara las noches secas y las húmedas. Esto le permite observar sus progresos o la falta de ellos. El calendario también sirve para que el médico vea la evolución del niño una vez establecido el tratamiento.
