Buenos Aires, 4 de junio.- Vino, cantó, provocó el delirio y se volvió a su casa. Luego de los compromisos de promoción, Daddy Yankee pidió visitar Piedrabuena, barrio periférico de Villa Lugano. Allí brindó un mini recital gratuito para las mas de 4000 personas que asistieron.

La empresa LatinMolGroup armó un escenario en la plaza del barrio sobre el techo del vestuario del Club Malvinas para que los vecinos puedan disfrutar de su ídolo, que cantó sus éxitos ante una multitud que lo aplaudió hasta rabiar.

Hace unos días, unos chicos vecinos del barrio, se acercaron al hotel donde se hospedaba el artista puertorriqueño y le obsequiaron un perrito, un dogo argentino de 40 días que se llevó a su casa de Puerto Rico.

Como retribución a tan bello gesto y porque él siempre intenta acercarse a los barrios periféricos de las ciudades que visita, el cantante de reggaeton desplegó su “perreo” gratis en Lugano y cuando finalizó se fue directamente a Ezeiza, despidiéndose de Argentina, para volver en julio a brindar los shows pautados.

Además, donó cientos de kilos de alimentos no perecederos para un comedor comunitario de esa zona. "PiedraBuena es mi barrio, es mi caserío en la Argentina", fue la frase con la que este cantante oriundo de la humilde localidad y heavy barrio de Ríos Piedras en Puerto Rico, resumió su visita.

En un barrio rockero ya que allí nacieron grupos como Viejas Locas, Intoxicados, Gardelitos, Callejeros y Jóvenes Pordioseros, Yankee ratificó que el origen del público de reggaetón o música urbana como él le gusta denominarlo, es totalmente humilde.

Al igual que Puerto Rico, donde el reggaetón fue la banda de sonido de la dura vida de los jóvenes en los caseríos, guettos y barrios pobres, la cumbia le pone música al aire que se respira en los barrios carenciados de la Argentina.

En nuestro país el reggaetón absorbió y reformuló la cumbia villera, que era el vehículo de expresión de las clases más excluidas por el modelo neoliberal que imperó en los ’90. Yankee hizo contacto con la movida local en su anterior visita a la Argentina y de la mano de Gabriel y Gastón, sus dos contactos porteños, conoció el barrio y a su gente.

Se veían camperas de gimnasia, equipos deportivo bien coloridos, cadenas largas con piedras de fantasía. Uniforme y bijouterie o bling-bling -como le dicen en el hip hop- del reggaeton y la cumbia.

Celulares, cámaras y filmadoras digitales en mano, los vecinos de Piedrabuena filmaron el mini-show de cinco canciones que Daddy Yankke les regaló. No querían perderse ningún detalle de esa fiesta. "Zumabale la que sea, que estamos para esto", decía uno de los cantantes latinos más exitosos del momento.

"Soy 100 por ciento calle, soy de ustedes. Dios quiso que naciera en Puerto Rico, pero Piedrabuena es como mi casa", dijo ante los aplausos. El próximo 2 de julio se presentará en el estadio Orfeo en Córdoba y dos días después se presentará en el estadio Diego Maradona de Argentinos Juniors, en La Paternal.