Buenos Aires, 4 de julio.- Las cábalas son las cábalas y eso no se discute. El mismo sillón, la misma camiseta y, si es posible y los horarios lo habilitan, repetir el grupo de gente con el que se ven los partidos. Sin embargo, nada de eso funcionó. La Selección se quedó afuera del Mundial y ahora todos buscan desconsoladamente alguien a quien culpar.

Mientras que los medios internacionales le adosaron la responsabilidad de la eliminación de Estados Unidos, Inglaterra y Brasil al cantante inglés Mick Jagger, algunos argentinos ya comenzaron a manifestar su bronca desde la red social Twitter a uno de los hinchas más emblemáticos de la Selección: Roberto Giordano.

Después de su marca registrada –“No me peguen, soy Giordano”-, el peluquero no se perdió ningún mundial y viajó, siempre, para alentar al equipo nacional. Si a ese dato le sumamos que la Selección alcanzó su última final mundialista en 1990, la historia cierra.

Sin ir más lejos, el peluquero también se hizo presente en el partido entre Paraguay y España. ¿Por quién hinchó? Claro, ahí está el secreto. Con un cartel que decía "Morel: corazón boquense", el rey de las cabezas movedizas alentó al equipo guaraní que quedó fuera del Mundial.

Sin ánimos de ofender y siempre apelando al humor que acompaña el sabor amargo de la derrota ante el equipo germano, ¿habremos encontrado al verdadero “stone”?