En las últimas horas, Jimena Barón subió unas fotos en sus redes sociales donde posaba al lado de unos papeles con una foto erótica de ella, con un pancho en la mano y un número de teléfono.
Dichos papeles remiten a los que figuran a diario en las calles, con decenas de mujeres, muchas de ellas víctimas de la explotación sexual y la trata de personas.
Esta publicación de la artista en redes sociales generó múltiples repercusiones, e instaló una vez más el debate frecuente en los feminismos que argumenta: por un lado, la libertad de ejercer el trabajo sexual con las políticas públicas y el apoyo estatal correspondiente, y por otro lado el abolicionismo a un sistema que reproduce el machismo y explota los cuerpos de millones de femeneidades.
Horas después, la artista se mostró junto a Georgina Orellano, la Secretaria General de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) también desde su cuenta de Instagram; por lo que dejó entrever que su posteo anterior no fue ningún fallido, ni una publicación improvisada.
Y es que la artista prepara su próximo tema que se titulará "Puta", en pos de repensar esa palabra que genera desde repudio, que funciona como insulto pero que también se adopta por muchas como una identidad.
Tras las críticas que recibió por su campaña de promoción del sencillo, Jimena publicó una extensa carta a modo de descargo, donde expresa los motivos por los que emprendió este proyecto y asume la responsabilidad correspondiente.
"Me hago absoluto cargo sin dejar lugar a la casualidad de la campaña de promoción que decidimos hacer. Quisimos ver a donde iba la cabeza de la gente viendo simplemente un poster con una imagen mía sexy, un pancho y un número de teléfono que al llamar avisaba un menaje con mi voz qué hay un nuevo proyecto en camino. Por supuesto sabíamos que generaría confusión y era la idea. ¿Qué trasmite una mujer así?", dice en un fragmento de su comunicado.

