Buenos Aires, 13 de octubre.- La relación entre la modelo y conductora de TV y el empresario Matías Garfunkel comenzó hace apenas dos meses. Sin embargo en poco tiempo parece haber nacido entre ellos una conexión única, que se incrementó aún más con el viaje romantico que disfrutaron juntos por Europa.
La unión entre ellos es tan fuerte que Victoria estaría dispuesta a cambiar de religión, por amor a su pareja. Ella misma lo confiesa en una nota publicada por Revista Caras que el propio Garfunkel le hace a su novia.
“Esa es una prueba de amor mucho más importante que la de dejar una carrera. Por supuesto que podría convertirme al judaísmo por amor a vos. Y lo estoy pensando y averiguando muy seriamente”, expresó la modelo en una entrevista con revista Caras.
Durante el viaje la pareja recorrió Praga, en la República Checa, en donde visitaron una vieja sinagoga en donde figuran los nombres de todos los checos asesinados por el nazismo.
“Un frío indescriptible recorrió todo mi cuerpo Ahí recién entendí muchas de las cosas que me fuiste contando acerca de la implicancia y el sufrimiento de un pueblo que fue duramente perseguido y castigado por milenios. El silencio y la simpleza de la sinagoga helaron mi sangre. Tanto odio entre personas, es incomprensible Tanto fanatismo es destructivo, en todas sus formas. Agradezco que vivimos en un país con libertad de expresión y de credos. Donde no se juzga ni debería juzgarse a nadie por sus creencias”, agregó Vanucci.
Victoria también confesó que también hay más razones para cambiar de religión, como las ganas de descubrir.
“Creo que una nace con una religión determina y después con el tiempo es capaz de decidir con qué se identifica. El judaísmo tiene varias cosas que me impresionaron: La primera, que no veneran ídolos. Y la segunda, que cuando hay arrepentimiento verdadero, se tiene la facultad de volver a nacer. Y de volver a escribir su propio destino”.
Vanucci explicó que la decisión de convertirse al judaísmo iría más allá de un posible casamiento con Matías Garfunkel.
“Es completamente independiente. Creo que una boda es la legalización de una relación que no necesariamente conlleva unsentimiento. Antes de pensar en cualquier plan a futuro primero, tengo que obtener mi divorcio. Ambos venimos de relaciones que han fracasado en el pasado. No nos mueve la idea de un papel. Nuestro amor va mucho más allá de dos firmas en un registro. Por nuestros respectivos fracasos, los dos aprendimos que el amor es algo que no hay que descuidar. Soñamos con compartir nuestros sueños, ilusiones y fantasías”.
Victoria reconoció que, desde que comenzó su relación con Garfunkel, modificó algunas cosas de sus personalidad.
“Uno cambia cosas de su persona todo el tiempo. Madurar es aprender a identificar esos cambios. Fracasar es, a su vez, aprender. Cada una de mis parejas siempre me ha dejado algo. Tanto positivo como negativo. Al igual que probablemente yo a ellos”.
Además admitió que, con su actitudes, puede irritar a la gente. “Siempre va a haber una porción importante de la sociedad que se va a sentir irritada. El arte irrita, crea. Grandes artista de la Historia, pensadores, escritores, músicos y actores estuvieron prohibidos en su tiempo, porque irritaban a la gente. Iban más allá de lo convencionalmente correcto”.
La modelo también confesó que cuando se separó de su ahora ex marido, Cristian Fabbiani, sufrió mucho en silencio.
“Por varios meses estuve mal y triste, pero ahora estoy muy bien y feliz del momento que me toca vivir”.
Vanucci contó que se hizo un nuevo tatuaje, que por suerte aún le falta mucho para sentirse realizada como mujer y que se arrepiente de algunas cosas puntuales de su vida.
“Tal vez de lo que más me arrepienta sea de los dolores que involuntariamente haya podido causar. Pero siempre actué de acuerdo con lo que mi corazón sentía. Si de algo me arrepiento es de no haber vivido más plenamente mi vida hasta ahora”.
