Buenos Aires, 9 de mayo.- Karina Jelinek anunció que está distanciada de su marido, Leonardo Fariña, hasta tanto se resuelva qué pasará con él en la causa de lavado de dinero.
En diálogo con la revista Caras, la modelo dijo: "Me separé. Lloré mucho, me cansé de tener los ojos coloraditos. Leo me dice que me entiende, que en su momento me va a explicar lo que pasó. Lo amo, pero estamos separados, tengo que aprender a tomar distancia".
Karina contó que los primeros días, luego de las declaraciones de su marido en el programa de Jorge Lanata, fueron los más difíciles: "Me encerré y no hice más nada. Me bajoneé mal, estuve muy dolida y deprimida, sin salir de casa ni un solo momento".
"Tengo siempre fotógrafos que me siguen, y si quiero ir al médico porque me duele la pancita, no puedo hacerlo. Ahora Mauri (Cataraín, su representante) me dijo que volviera de a poco, para distraerme. Soy una mujer fuerte y sé que voy a reponerme de este momento, en el que no soy feliz", analizó Karina, quien volvió a trabajar como modelo, después de varios días de reclusión: "Cuando me casé, seguí teniendo mis cosas. Soy independiente".
"Quiero que se calme la tormenta, que aclare un poco, y ahí saldré a dar las notas como corresponde. No voy a hacerme la antipática, voy a hablar de mí y de cómo me siento, y no hablaré de lo que no corresponde. Porque yo soy una más de las que no entiende qué pasó. Creo en Dios y rezo para que todo esto se aclare pronto. Soy optimista y sé que en algún momento pasará", afirmó.
Por último, destacó que no se siente sola: "Tengo a mi hermana Violeta, que se vino de Córdoba para estar a mi lado. Y todas mis amigas y amigos no dejan de venir a visitarme".

