La Policía tucumana desalojó ayer en forma violenta a unas 200 familias de un predio ocupado en la capital provincial, donde fueron al menos 12 los heridos, 3 de ellos policías, y 5 los detenidos, mientras el gobernador José Alperovich responsabilizó a “punteros políticos”.

La policía ingresó al predio con tropa de infantería y caballos y atacó con balas de goma, gases lacrimógenos, palos y latigazos a los ocupantes, quienes intentaron resistir el desalojo arrojando piedras a los efectivos.

En el terreno de unas 7 hectáreas, que finalmente quedó custodiado por la policía, fueron derribadas casillas precarias. Asimismo, los okupas, que contaron con ayuda de vecinos de otros barrios, quemaron las casillas antes de retirarse.

El desalojo fue ordenado por la jueza subrogante Nora Wexler y fue implementado por la policía tras el plazo de 5 días otorgado a los ocupantes para que abandonen el predio.
En este marco de caos, se dio a conocer que la ocupación se inició a principios de julio y que los dueños del predio responsabilizaron a “punteros políticos” por incentivar a las familias con necesidad de vivienda para que se instalen en el terreno.

El dueño del inmueble, Ramón Galvez, responsabilizó a la legisladora provincial oficialista Carolina Vargas Aignasse de haber impulsado la toma y la acusó de “hacer política con la necesidad de la gente pobre”. Otros testigos afirmaron que en el predio vieron a dirigentes vinculados a la diputada nacional kirchnerista Stella Maris Córdoba, quien además es candidata a gobernadora de Tucumán por Proyecto Popular.

El gobernador, en tanto, dijo que “los punteros políticos aprovechan las oportunidades en épocas electorales para quedar bien con la gente, pero en realidad están haciendo daño. Hay que defender la propiedad privada. Les pido a todos que no ocupen terrenos que no les corresponden”.

Además, sostuvo que “lo que vamos a hacer en los próximos tiempos es expropiar para entregárselo a la gente”, pero pidió que “no se aprovechen”.

Este desalojo se produjo tras el registrado el 28 de julio en la localidad de Libertador General San Martín, provincia de Jujuy, donde 4 personas murieron y más de 60 resultaron heridas.