En el ámbito de la administración pública central, desde el 2009 a la actualidad se han registrado 15 denuncias por violencia laboral que alcanzan a 16 acusados, ya que una de las presentaciones le apuntó a dos personas. El dato sorprendente es que de esta última cifra, 13 son mujeres que, en su gran mayoría, han desplegado actitudes violentas ligadas al maltrato psicológico. ‘Sos un inútil‘ y ‘no servís para nada‘ son algunas de las frases que, acompañadas de insultos y gritos, las involucradas utilizaron para descalificar a 11 damas y 6 hombres, el total de los denunciantes, según informó la abogada María Julia Camus, encargada del programa que está bajo la órbita de la Dirección General de Recursos Humanos y Organización de la Secretaría de la Gestión Pública. Del grupo de acusadas, sólo una mujer fue señalada por utilizar la violencia física.
‘Nos sorprendió mucho que las mujeres sean las más denunciadas y esa situación nos tiene preocupadas‘, indicó la abogada, quien explicó que las víctimas resaltaron comportamientos arbitrarios, conductas autoritarias y señales de desprecio por parte de los agresores. De las 13 denunciadas, 11 atacaron psicológicamente a la persona que tenía a su cargo y el resto, a sus compañeros de trabajo. De acuerdo a la estadística, 3 hombres han sido denunciados por maltrato físico y psicológico. En dos de las causas, los ataques fueron cometidos hacia subordinadas y en el restante, fue una agresión entre compañeros.
El Programa contra la Violencia Laboral fue creado por ley el 6 de noviembre de 2008 y fue reglamentado el 6 de mayo de 2010.
Desde la sanción, Camus detalló que trabajaron en cursos de prevención sobre la problemática. De todas formas, la responsable del proyecto indicó que en el 2009 recibieron las dos primeras denuncias que trabajaron al año siguiente, junto con las cinco que radicaron en ese período. En lo que va del 2011, son 8 las denuncias que se han registrado. La responsable del programa destacó que luego de que la víctima expone el caso, citan a los involucrados y los llaman a una audiencia de conciliación en la que ambos tratan de llegar a un acuerdo para superar el problema. La abogada manifestó que, tras la conciliación, se ha monitoreado el avance de la negociación y en muchos casos (no tenía datos precios) se ha superado el conflicto.
Si la conciliación fracasa, las autoridades del programa no tienen poder de sanción. De todas formas, una vez comprobada la violencia, la encargada resuelve el caso, informa al organismo en el que trabaja el agresor y será esa dependencia la que le aplique el castigo disciplinario que le corresponda. También puede sugerir que se realice un sumario administrativo y pedir el traslado del personal, sobre todo, del agresor. Asimismo, puede disponer que el victimario haga cursos de capacitación para evitar caer de nuevo en un caso similar. En ese sentido, la funcionaria manifestó que no se han registrado reincidencias.
La abogada resaltó que se han realizado denuncias contra directores de área y ninguna contra algún ministro. Pero evitó dar nombres, ya que la ley ordena preservar la identidad de los involucrados.

