Una tiene que ver con su perspectiva de conducción y la otra con el desafío de la tarea ejecutiva, y en el nuevo rol que cumple fueron una suerte de carta de presentación frente a los sanjuaninos que estuvieron atentos al histórico recambio de mando provincial. Sergio Uñac asumió ayer como gobernador en medio de una fuerte carga emotiva y en su discurso ante la asamblea legislativa selló a fuego dos pautas que promete seguir en los próximos cuatro años: depositó sus energías en promover la unidad, invitando a olvidarse de divisiones entre oficialistas y opositores, y aseguró que la educación será prioridad en su gestión.

Ni el mismo Uñac imaginaba la catarata de sentimientos que lo iban a invadir en su primer día como jefe del Ejecutivo. A media mañana juró por Dios, la Patria y los Santos Evangelios en una colmada Cámara de Diputados y un par de horas más tarde, en el Auditorio, su amigo José Luis Gioja y su esposa, Silvana Rodríguez, le entregaron los atributos de mando en una ceremonia que lo hizo estallar en lágrimas (Ver página 4). Así, tras 12 años de mandato giojista, San Juan comenzó a transitar una nueva era política e institucional.

A tono con su antecesor y las formas que se imponen en el país, Uñac puso énfasis en la idea de que “para construir, no hay oficialismo ni oposición”. Y prosiguió: “Lo que nos planteamos es diseñar y edificar prácticas colectivas de cooperación que superen los discursos individuales antagónicos. El bienestar de los sanjuaninos está primero”. Casi a la misma hora, el presidente Mauricio Macri hablaba del “arte del acuerdo” (Ver pág. 10). Los dos están en veredas distintas, pero comparten la responsabilidad de conducir un Estado. A tono con el mensaje conciliador que bajaron, el líder del PRO se reunirá el sábado con Uñac y el resto de los nuevos gobernadores para hablar de lo que viene y empezar a ensayar esto de la gobernabilidad, a pesar de pertenecer a fuerzas políticas que se trenzaron con dureza en las elecciones. Lo de Uñac, ahora ya ungido como gobernador y con una multitud escuchando, fue una ratificación del discurso que viene dando desde que resultó vencedor en las urnas. El día que cantó victoria habló de limar diferencias y hasta prometió convocar a sus contrincantes en las urnas para escuchar y tomar en cuenta sus propuestas. “Desarrollaremos un programa de Gobierno en una marco de diálogo con todas las fuerzas políticas y sociales… escuchando a todos”, tiró ayer para reafirmar su espíritu de consenso. El flamante gobernador enumeró “algunos de los vectores fundamentales” de la gestión que inició y en extensión y conceptos, destacó especialmente la educación. Señaló que “estará en el centro de mi gobierno porque adhiero y comparto aquel pensamiento de nuestro prócer Domingo Faustino Sarmiento, cuando decía “todos los problemas son problemas de educación”. En ese marco, como medida clave para mejorar la cuestión pedagógica que tan deteriorada está, habló de poner el acento en la capacitación de los docentes. Además, llamó a los padres a acompañar a los chicos a la escuela, a entrar con ellos, a hablar con los maestros y a involucrarse. “Yo quiero que la salud y la educación, la seguridad y la justicia sean derechos universales, a las que accedan todos”, dijo entre otras tantas frases que vislumbran los objetivos de su gestión (Ver aparte). Todo, señaló, con una fuerte participación ciudadana y con él mismo concibiéndose como “el primer empleado, porque estoy mandado por los sanjuaninos para esta tarea”. Con su vicegobernador Marcelo Lima al lado, Uñac reivindicó a Gioja y su gestión. Aseguró que le enseñó a “escuchar con atención y decidir con serenidad”, le rindió tributo por “su trabajo, responsabilidad y militancia” y a propósito del cargo que el exgobernador ocupará desde ahora, lo calificó como “nuestro orgullo en el Congreso Nacional”.