En mayo del año pasado se sacaron fotos en la que aparecían todos unidos y sonrientes, pero al poco andar empezaron las desavenencias. Ahora, dos de los socios principales del Frente Unen en San Juan, radicales y socialistas, tienen posturas totalmente opuestas. Mientras los primeros sostienen que el armado fue ‘una experiencia fallida‘ y no quieren saber nada más de continuar, los otros hablan de que ‘hay que prolongar el acuerdo‘ y hacen hincapié en que con el diálogo van a limar las asperezas.
Los protagonistas de este tironeo son el titular del radicalismo, Hugo Domínguez, quien se quejó de haber recibido sólo ‘agravios gratuitos hacia nuestro partido, que lejos de arrimarnos al diálogo nos separan‘.
Del otro lado, el secretario general del Partido Socialista, Alejandro Vilanova, manifestó que ‘queremos continuar y estamos dispuestos a dialogar todo lo que haga falta‘.
Así las cosas, los radicales aparecen sólo dispuestos a consolidar el armado político con la Cruzada Renovadora y Dignidad Ciudadana antes que seguir en Unen, que les ha dado más dolores de cabeza que satisfacciones.
En mayo del 2014, como una réplica de lo que pasaba a nivel nacional, el Frente Unen hizo su presentación oficial en San Juan, dándose a conocer con la aspiración de llegar a convertirse en la alternativa no peronista para las elecciones de este año (ver aparte). Pero, al poco de andar, empezaron a notarse las diferencias. La primera fue por acompañar o rechazar una gran interna opositora nacional con Mauricio Macri o Sergio Massa. Las opiniones estuvieron divididas porque algunos insistían con apoyar un candidato presidencial propio, otros no tuvieron reparo en sumarse a la propuesta de Macri de una gran interna opositora y un tercer sector no quería saber nada con el massismo.
Pero en diciembre hubo un hecho político que contribuyó a agitar las aguas. El 16 de ese mes, en lo que constituyó el primer gran acto político de la oposición, la Cruzada, la UCR y Dignidad presentaron su propuesta de gobierno para San Juan, con ejes en la salud, justicia, seguridad y el desarrollo con equidad, pero poniendo un paraguas en el tema de la minería, en el que les cuesta ponerse de acuerdo. Como si fuera poco, trascendió que este nuevo espacio hasta tenía una posible fórmula de gobernador y vice, encabezada por Domínguez y secundada por Nancy Avelín Nolléns, la hija del caudillo cruzadista ya fallecido. Incluso se mencionaba que al referente de Dignidad, Alberto Sánchez, le tenían reservada la candidatura a Intendente de la Capital.
En medio de esas cuestiones, Vilanova disparó munición gruesa manifestando que ‘están reeditando la Alianza que todos recordamos lo que fue‘. Y Domínguez le contestó que ‘no se construye políticamente descalificando a otra fuerza‘ y confesó que ‘nunca hubo mucha sintonía con los socialistas‘.
En enero, que acaba de finalizar, los dirigentes estuvieron de vacaciones, más preocupados en descansar que en resolver las cuestiones políticas, pero se vienen tiempos de definiciones y consultados empezaron a tomar posiciones.
‘La gente quiere un proyecto serio y no agravios‘, sostuvo Domínguez. Y sobre los socialistas agregó que ‘si ellos creen que representan a Unen, se los regalo con moño y todo‘.
Vilanova aportó que ‘Domínguez no representa a todo el partido. Hay sectores con los que tenemos mayor afinidad‘.
Sobre la posibilidad de sumar nuevos socios, en el sector que integran la UCR, la Cruzada y Dignidad se muestran dispuestos a dialogar con el macrismo y sostienen que con el sector basualdista no hay buen migas.

