La cena anual del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) congregó a cerca de 1.000 invitados, entre dirigentes políticos del oficialismo y la oposición, funcionarios y ex funcionarios del Gobierno nacional. El gobernador Sergio Uñac fue parte del encuentro.
El evento repitió anoche una tradición que inauguró hace 17 años, con la particularidad de convertirse en una suerte de territorio neutral, donde las diferencias quedaron a un lado por algunas horas.
Se destacaron entre los presentes los ministros nacional de la Producción, Matías Kulfas, de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y de Trabajo, Claudio Moroni, que preparan por estas horas la primera reunión de gabinete en meses, convocada para este miércoles. Kulfas fue muy demandado por los empresarios, mientras Zabaleta repartió apretones de manos con legisladores propios y ajenos.
También estuvo el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz, de polera negra, otro de los más requeridos; Malena Galmarini, titular de AySA, que llegó sola, sin Sergio Massa; y el embajador en Brasil, Daniel Scioli, que apareció, saludó y desapareció de la miradas curiosas. Lo mismo hizo el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, lo más cercano a un exponente kirchnerista en el evento.
Las diferencias internas en el Frente de Todos fueron parte obligada de las conversaciones, lo mismo que los diagnósticos sobre el rumbo que tomarán Fernández y Cristina Kirchner. Tampoco faltaron detalles de las fricciones que atraviesan a Juntos por el Cambio. El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, evitó sumarse a las conversaciones: se fue tan rápidamente como llegó, tras participar en la foto del evento. El expresidente Mauricio Macri brilló por su ausencia.
Martín Lousteau y Martín Tetaz, llegaron temprano y fueron el oráculo buscado por empresarios para confirmar la presunción de una proyección anual de la inflación cercana al 70%. El ministro de Economía, Martín Guzmán, fue descripto en esos corrillos de radicales como quien terminará devorado por la interna del Frente de Todos. Sin embargo, en el oficialismo anoche lo rescataban: “Es como ese que larga último y termina la carrera en la mitad del pelotón a los autazos. Yo lo banco”, lo defendió un peronista que participa en las decisiones del Presidente.
El macrismo tuvo asistencia casi perfecta. Estuvieron el ministro de Gobierno porteño, Jorge Macri, y la ministra de Educación, Soledad Acuña; la titular de Pro, Patricia Bullrich, y los diputados Gerardo Milman y Diego Santilli y el senador Alfredo De Angeli, que protestaba por el impuesto a la renta inesperada y tildaba de ignorantes a los que lo proponían. Emilio Monzó, cerca de Rogelio Frigerio, juraba que habrá quorum para tratarse en sesión especial el proyecto boleta única papel.

