Nahuel desafió a su papá. Le dijo que es "más hombre" que él y que "se las aguanta". De hecho, lo ha probado: le amputaron una parte de su brazo derecho y sigue dando pelea desde junio pasado, cuando comenzó su batalla y súbitamente cambió los días tranquilos de Carpintería por la gélida internación. Inexplicablemente, tremenda prueba le llegó demasiado pronto a Nahuel. Tiene sólo 9 años.
El sábado 26 de junio, la tarde terminó dramáticamente en su hogar pocitano. Mientras jugaba con su hermanito menor, se cruzó con un cable electrificado y la descarga le ocasionó gravísimas lesiones. El jueves 1 de julio entró al quirófano del Cimyn y los médicos le retiraron la piel de su espalda para realizarle injertos. Luego vino la amputación.
Su abuela, María Quiroga, dijo la semana pasada que los injertos fueron rechazados, razón por la cual deben reintentar la operación. "Le hablaron los psicólogos, lo prepararon. Le hablaron tanto, que lo superó. Es un niño tan fuerte… Al padre le ha dicho que es más hombre que él… "Yo me las aguanto", le ha dicho. Lo ha dejado con la boca abierta", contó la mujer.
Está claro que Nahuel no se rindió y su familia tampoco. Aún así, es de imaginar que la pregunta corrosiva martille con insistencia: ¿Qué hubiera pasado si…? Si los chicos no se hubiesen alejado de la vigilancia de los adultos, si ese cable no hubiera estado atravesado a alcance de cualquier persona, y tantos otros remates alimentados por el dolor.
Los accidentes pegan duramente, en especial cuando se trata de chicos. A muchos les cuesta la vida. A tantos otros, les deja secuelas permanentes.
Según la última estadística oficial corresponde al año 2008- difundida en marzo pasado por el Ministerio de Salud de la Nación, en San Juan fallecieron dos niños menores de 1 año, uno de la franja que va hasta los 4 años y dos del segmento que va hasta los 14 años de edad por "causas externas de traumatismos accidentales". Es decir, sufrieron golpes de algún tipo, sin contar accidentes viales, ni agresiones, ni ahogamientos por inmersión. Esta última categoría es la más alarmante, con 9 chicos fallecidos en el segmento hasta los 4 años.
Nahuel tiene aguante. Como tantos pibes que dan pelea y no se resignan a entrar en la estadística. Tal vez su historia sirva para alertar y prevenir otros episodios similares. Evitar más dolor.
