Tras participar de un acto en la sede del Instituto Leloir, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “sufrió accidentalmente un golpe contra una reja de seguridad que le produjo un pequeño corte y hematoma en el cuero cabelludo”, informó anoche el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro.
“Por protocolo fue trasladada al Sanatorio Otamendi (en la ciudad de Buenos Aires) para la realización de una tomografía de cabeza y cuello cuyo resultado fue normal”, agregó. Por último, señaló que “se recomendó que su actividad (en el día de hoy) se realice en la residencia de Olivos”. El comunicado que leyó Scoccimarro lleva la firma de la Unidad Médica Presidencial.
Desde anoche a las 21, la Presidenta estaba en el Otamendi. Por la tarde sufrió un golpe luego de encabezar el acto de inauguración del edificio anexo del Instituto Leloir en la ciudad de Buenos Aires.
Tras el accidente, la jefa de Estado fue conducida en una silla de ruedas hasta una ambulancia que la trasladó desde el lugar del acto a una clínica privada y se le colocó un cuello ortopédico por prevención, según se supo de manera extraoficial. Quien dio detalles del accidente fue el director ejecutivo de la Fundación Buenos Aires Sida, Alex Freyre, uno de los testigos del incidente.
La Presidenta tuvo “un pequeño corte en el rostro” al resbalarse y golpearse “con una reja” y ahora “está bien”, aseguró Freyre a través de Twitter. Ese directivo explicó por esa misma vía que “Cristina está bien. Fue un susto que nos desesperó. La llevaron al primer piso. Se resbaló y fue con la reja el golpe”. Puntualizó que fue “un pequeño corte en el rostro”, pese a que más tarde Scoccimarro informara que Cristina se dañó el cuero cabelludo.
“Creo que fue al saludar a alguien, vimos como la llevaba seguridad con un pañuelo con sangre en la frente”, dijo Freyre. Según las personas que estaban en el lugar, que no pudieron determinar la forma en que se produjo el percance, sólo vieron que al bajar de una escalinata la jefa del Estado trastabillo y se golpeó contra una reja, tal como precisó Freyre.
Esos mismos testigos vieron que la mandataria se tomó la cara con un pañuelo que se manchó con sangre aparentemente por un corte en la ceja y se trasladó por sus propios medios a un sector del Instituto donde la atendieron los médicos. Algunas versiones indicaban que la Presidenta había sido trasladada al Otamendi para realizarse una resonancia magnética. Diversos episodios relacionados con la salud de la presidenta han despertado preocupación en Argentina. Entre ellos, sus frecuentes problemas de hipotensión.

