El Gobierno Nacional realizó ayer un reclamo formal al intendente del partido bonaerense de San Isidro, Gustavo Posse, para que desactive el muro contra la inseguridad que ordenó instalar en su distrito, en un barrio lindero con el municipio de San Fernando.

El pedido fue realizado por la secretaria de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, Raquel Kismer, en una carta en la que envió copia tanto a Posse como al otro intendente afectado, Osvaldo Amieiro.

En la misiva, la funcionaria exhortó al dirigente comunal a desistir de la idea de construir un muro de un kilómetro de largo para dividir los partidos bonaerenses de San Isidro y San Fernando.

La funcionaria, argumentó su pedido en que "se trata de una decisión incorrecta que atenta contra la democracia, la Constitución Nacional y la convivencia, fundada en un supuesto sentido de seguridad difícilmente comprobable".

"Esperando que a partir de la reflexión pueda reconsiderar la medida", concluyó la carta de la funcionaria.