La Cancillería y los responsables de la cumbre guardan en secreto el lugar específico, pero se supo que en algún rincón del Centro Cívico montarán un mini hospital para los presidentes. Tendrá los aparatos más modernos para atenderlos y estabilizarlos y si hace falta, serían trasladados a un centro de salud privado que también mantienen bajo cuatro llaves. Los detalles corresponden al protocolo de Salud que se implementará para reaccionar rápidamente en caso de que cualquiera de los mandatarios sufra un atentado o una descompensación.

Los involucrados en la organización de la Cumbre del Mercosur ruegan para que nada de los que se prepare se tenga que usar, sencillamente porque significaría que alguno de los presidentes se descompuso o que los filtros de la seguridad y la custodia fueron burlados. Y explicaron que, por cuestiones obvias, es la información más reservada y hermética de la logística que se traza para este tipo de operativos.

Sin decir ni siquiera en qué piso, fuentes que manejan la seguridad de los presidentes confirmaron que en el gigante de Las Heras y Libertador se instalará un centro de atención que incluirá aparatología portátil de la más moderna, camillas, insumos y personal especializado -médicos y enfermeras- que vienen desde Capital Federal seleccionado por la Cancillería argentina. Si hay razones, los profesionales deberían actuar en conjunto con el médico personal que acompañan a cada uno de los mandatarios.

Las normas de seguridad son tan estrictas, que habrá listo para usarse en cualquier momento un banco de sangre de distintos factores que coincidan con la que tienen los presidentes. Se mantiene en sachets y a bajas temperaturas.

En caso de un atentado, los presidentes serían atendidos primero en el mini hospital. Si se trata de una herida leve, son evacuados de inmediato para ser sacados después de la provincia. Si el cuadro es más grave, se los estabiliza y recién ahí se los traslada a un centro de salud para seguir con las atenciones o el tratamiento que haga falta, explicaron ayer las fuentes.

En el operativo sanitario participan la Cancillería, el Ministerio de Salud de la Nación, los médicos personales de los mandatarios y el Ministerio de Salud de la provincia. Todos, en articulación con las fuerzas especiales de seguridad, que son las que deben trazar las vías de escape y el trayecto a seguir hasta el hospital o el aeropuerto.

El ministro sanjuanino Oscar Balverdi contó ayer que como hasta ahora se sabe que viene siete presidentes, tiene siete camas de terapia intensivas bloqueadas, es decir no se pueden usar durante el tiempo que dure la cumbre. Según el funcionario giojista, las camas está reservadas en dos centros de salud privados, pero no dijo cuáles. De todas maneras, no descartó que el hospital público más importante de la provincia, el Rawson, deba intervenir en caso de ser necesario.

Para los eventuales traslados, hay ambulancias con toda la tecnología necesaria. La cantidad es la misma que en el caso de las camas de terapia intensiva, es decir una para cada presidente. Y no se pueden usar para nadie más, ni siquiera un funcionarios de alto rango. Para ellos, se afectan otras ambulancias que pone Salud Pública de la provincia.

Para las evacuaciones, hay rutas prefijadas que también son secretas. Las fuentes aseguraron que pueden ser terrestres o aéreas y confió en que las características estructurales del Centro Cívico ofrecen cómodamente cualquiera de esas alternativas. Por las dudas, habrá un helicóptero equipado con equipos médicos.