Todo sucedió durante la madrugada y la mañana del 25 de mayo y terminó de la peor manera para un conocido sindicalista de la provincia. El líder del gremio de los trabajadores de Obras Sanitarias S.E. (OSSE), Daniel Cervera, estuvo celebrando junto a dos personas el día del empleado sanitarista, se pasó de copas y cuando la Policía tomó intervención por el alboroto que se había armado, no tuvo mejor idea que increpar y agredir a los uniformados. Hasta anoche estaba detenido por atentado y resistencia a la autoridad.

Cervera lleva más de 10 años al frente del sindicato y es miembro de la CGT local. El día de los festejos patrios parecía que iba a ser uno más para él, pero terminó envuelto en un escándalo que ahora lo tiene como objeto de investigación en una causa penal.

La noche anterior, Cervera participó de la cena que su gremio y las autoridades de OSSE organizaron en un local de avenida España para homenajear a los trabajadores sanitaristas. En la madrugada del 25, salió del local y se fue a la sede del sindicato, en calle Ricardo Rojas 258 Sur, donde aparentemente había una fiesta para los empleados de la empresa estatal.

Según fuente policiales, se quedó celebrando hasta bien entrada la mañana con Juan Sánchez (dicen que trabaja en el obrador de OSSE) y Diego Ponce (allegado a los dos anteriores), hasta que pasadas las 11 los vecinos llamaron a la Policía para denunciar ruidos y desorden. Al lugar llegaron efectivos de la Comisaría Cuarta y ahí comenzó todo.

Las fuentes contaron que Cervera estaba alcoholizado, que empujó a un policía e invocó supuestos contactos políticos en forma de amenaza, para evitar ser detenido. Cuando llegaron a la Comisaría, relataron, le tiró un anillo en la cara a otro policía, lo empujó y ocasionó la rotura de un vidrio del cuarto que está justo antes de los calabozos. De inmediato, el gremialista y sus dos compañeros fueron arrestados.

Los policías de la Comisaría Cuarta hicieron la denuncia y para garantizar transparencia, la instrucción del caso pasó a la Comisaría Segunda y los involucrados fueron trasladados hasta esa dependencia. Los tres seguían presos anoche, pero de un momento a otro podrían recibir la libertad por orden de la jueza Correccional Nº 4, Silvina Rosso.

La magistrada tiene a su cargo la causa penal y ayer esperaba recibir el expediente policial para tomar medidas. Los tres imputados están acusados de atentado y resistencia a la autoridad, delitos que son excarcelables según el Código Penal.