El fiscal Daniel Guillén le pidió a la jueza María Inés Rosselot que investigue la denuncia que realizó Daniel Anes, quien acusó a los abogados Santiago Graffigna y Fabián Mazzanti, y a su hermano Ramón Héctor, ex diputado por Iglesia, de llevar a cabo una supuesta administración fraudulenta en un juicio expropiatorio y en un sucesorio, en el que se habrían quedado con algo más de 5 millones de pesos, según dijeron fuentes judiciales. El denunciante señaló que luego de que la provincia le expropiara 2 terrenos a su padre, tanto su hermano como los letrados habrían actuado en complicidad para apoderarse de esa suma, de un total de 11,6 millones de pesos.

El caso es un desprendimiento de la megacausa de las expropiaciones, en la que Graffigna es señalado como el principal artífice de una red delictiva compuesta por abogados, funcionarios y jueces que elevaron los valores de los terrenos expropiados para que el Estado pagara sumas millonarias. El hecho de que el fiscal realice el requerimiento de instrucción en el caso Anes significa que encontró elementos que hacen presumir la existencia de un delito y por eso solicitó que la magistrada arranque con la investigación, reúna pruebas y ver si hay responsabilidades, indicaron las fuentes.

En ese primer paso, Guillén pidió que Daniel Anes ratifique sus dichos. El denunciante señaló que es uno de los herederos de Ramón Gedeón Anes, a quien la provincia le expropió 2 terrenos para hacer el dique Cuesta del Viento y por los que desembolsó 11,6 millones de pesos. El abogado del juicio de expropiación era Graffigna, quien cobró a través de un poder que le otorgó el titular de los inmuebles. El monto fue fijado por el juez Carlos Macchi, del Quinto Civil, quien también está en la mira por la sospecha de haber intervenido en otros procesos irregulares. Del total que se cobró, la familia recibió 5 millones, por lo que el faltante es materia de disputa. En ese escenario, Daniel resaltó que su hermano sabía que su madre no estaba en condiciones de recibir plata. Por eso, el fiscal también solicitó antiguos informes médicos de la mujer (que ha fallecido) para establecer si sufría alguna enfermedad mental. Mazzanti, que estaba a cargo del sucesorio y es cuñado de Macchi, quedó en la mira porque, según Daniel, persuadió a todos los herederos a que le firmaran a Graffigna un instructivo de juicio para facultarlo a percibir el dinero de la expropiación. Además, contó el denunciante, les dijo que su colega podía manejar con celeridad los pagos en el Juzgado de Macchi y que si no lo hacían así, “no íbamos a cobrar un centavo”.