Un diputado nacional electo por el kirchnerismo se vio obligado a renunciar ayer a su banca al quedar envuelto en un escándalo político, luego de que intervino en favor de dos colombianos (uno de ellos rapero) que quisieron entrar a la Argentina con unos 30 mil euros y dólares escondidos en una media y que serían falsificados. El dirigente en cuestión es Manuel Fresco, un puntero político del peronismo del Sudoeste del conurbano que fue director del Mercado Central, vicepresidente de Intercargo y miembro de la gestión del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, de quien está distanciado. “Manolo” Fresco se preparaba para asumir la banca como diputado por el Frente para la Victoria (FpV) en reemplazo del líder “camporista” Eduardo “Wado” De Pedro, quien pasó a desempeñarse hace unas semanas como secretario General de la Presidencia y abandonó su puesto en la Cámara Baja. Pero una vez desatado el escándalo, con el correr de las horas el dirigente sintió la presión del FpV y debió presentar su renuncia “indeclinable” al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.
