Chile, 20 de marzo.- El ministerio de Relaciones Exteriores de Chile anunció hoy al ex diputado socialista, Marcelo Díaz, de 43 años, como el nuevo embajador de ese país en la Argentina.
"Es algo que puedo confirmar. La Argentina ya dio su beneplácito y, por lo tanto, es un hecho", dijo el canciller de la presidenta Michelle Bachelet, Heraldo Muñoz.
De esta forma, Díaz reemplazará al actual embajador chileno en Buenos Aires, Milenko Skoknic, quien asumió en el último año del gobierno del ex presidente, Sebastián Piñera, tras el fallecimiento de su antecesor, el reputado político, Adolfo Zaldívar.
Díaz, un político joven, pero de experiencia, es abogado y doctor en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, España.
Tras un paso por el Instituto Nacional de la Juventud, fue gobernador provincial del Elqui en la región de Coquimbo -a la altura de la provincia de San Juan, por lado argentino-, director de planificación de la Cancillería del gobierno del ex presidente, Ricardo Lagos, y diputado por Coquimbo durante los dos últimos períodos. Asimismo, ocupó el cargo de presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja.
En las elecciones legislativas de noviembre del año pasado, luego de una negociación interna de la Nueva Mayoría, la coalición que apoyó a Bachelet, cedió su cupo a la postulación de diputado por Santiago en favor del ex dirigente estudiantil, actual diputado de Revolución Democrática, Giorgio Jackson.
Díaz, un político de bajo perfil, pero bastante respetado en la izquierda chilena y, sobre todo, en el Partido Socialista, llenó las portadas de los medios de farándula el año 2006 luego de que reconociera mantener una relación sentimental con la polémica modelo rosarina, Amalia Granata.
El nombramiento de Marcelo Díaz se enmarca en el nuevo contexto de política internacional proyectado por Bachelet, de privilegiar los lazos con los países del Atlántico, es decir, la Argentina, Brasil y Uruguay, los que a juicio de la nueva administración fueron descuidados durante el gobierno de Piñera.
De hecho, Cancillería ya informó que el primer viaje oficial de Bachelet será precisamente a la Argentina.
Según varios diplomáticos chilenos consultados por LANACION.COM, la misión en Buenos Aires no ha estado precisamente exenta de problemas, por cuanto a comienzos de la anterior administración, Zaldívar también debió reemplazar al ex senador derechista, Miguel Otero, removido tras solo dos meses en el cargo por unas fuertes declaraciones en apoyo a la dictadura chilena del general Augusto Pinochet.
Tras ello, Piñera y la Presidenta Cristina Kirchner vivieron distintos impases, como el asilo político que otorgó la Argentina al ex guerillero chileno, Galvarino Apablaza, requerido en su país por el secuestro de un empresario y el asesinato de un senador.
La calidad de refugiado, que le fue concedida por la Comisión Nacional de Refugiados primó por sobre la orden de extradición decretada por la Corte Suprema Argentina.
Tras ello, Chile y Argentina tuvieron nuevos cruces por la amenaza del gobierno kirchnerista de suspender los vuelos de LAN Chile hasta Malvinas, donde vive un gran número de chilenos, y también por la fuerte arremetida del Organismo Nacional Regulador del Sistema de Aeropuertos (Orsna) en contra de la misma aerolínea de origen chileno en el terminal Aeroparque Jorge Newbery.
Entre medio, Chile se quejó fuertemente por las trabas a las importaciones impuestas por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y se concedió la extradición a la Argentina del ex juez camarista federal de Mendoza, Otilio Romano, buscado por delitos a los derechos humanos durante la última dictadura..
