Tras dar por fracasada ayer la instancia de conciliación por la demanda millonaria que los ingenieros Carlos Rudolph y José Matar iniciaron contra la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), comenzará el juicio en el que los profesionales exigen una reparación económica y que se haga un pedido público de disculpas. El riesgo que corre la casa de estudios es que si pierde el proceso tendrá que hacer frente a un pago cuantioso, que todavía no se ha calculado.
El pleito comenzó hace 25 años, en 1990, cuando en la gestión del exrector Tulio Del Bono, ambos profesionales fueron denunciados sospechados de malversación de caudales públicos cuando estaban vinculados primero a un instituto y después de una cooperadora de investigación minera. Pero después, en un juicio, fueron absueltos de toda responsabilidad. A raíz de ese dictamen, los ingenieros iniciaron una demanda en 2011 para lograr un resarcimiento por los haberes y trabajos que dejaron de realizar y una retractación pública.
A partir de entonces, el juez Federal Miguel Gálvez, antes de empezar a instruir la demanda, abrió una instancia de conciliación, tal como lo prevé la ley, que terminó fracasando luego de varias audiencias en las que no hubo ningún avance en el intento para que las partes llegaran a un acuerdo.
El motivo, según los demandantes, fue que la UNSJ se ha venido negando sistemáticamente a hacer el pedido público de disculpas. Al respecto, Rudolph responsabilizó a Del Bono de haber “mancillado gravemente nuestro honor tratándonos de vulgares delincuentes” y agregó que “con Nasisi sólo encontramos que continúa con un juego de dilación de los tiempos”.
Al respecto, el abogado de los profesionales, Miguel Arancibia, expresó que la Universidad “sólo busca ganar tiempo” porque calculó que la resolución del juicio no llevará menos de 10 años. Incluso, en una entrevista con este diario, Matar dijo que “quieren tiempo para que nos muramos”. Ambos superan los 80 años de edad y en el caso de Matar está muy enfermo, sometido a un tratamiento de diálisis.
Sobre el motivo de no pedir disculpas, Nasisi explicó que “si el Consejo Superior, en estos 25 años, nunca ha admitido culpabilidad, no lo va a hacer ahora. Siempre se ha creído en la Universidad que se ha obrado conforme al derecho y por eso se sigue sosteniendo esa decisión”.
Ahora, el juez decretará la apertura de la causa a prueba y vendrán audiencias testimoniales, declaraciones informativas y pericias que las partes puedan solicitar. Una vez producida toda la prueba, seguirán los alegatos de las partes y por último la causa quedará en estado de resolver, para que el magistrado tome una resolución.

