Tras la decisión del rector Oscar Nasisi de descontar el día a los profesores de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) que no concurran a trabajar por el conflicto salarial, ayer se registró una mayor concurrencia de docentes en los colegios preuniversitarios. Según el secretario Académico, Marcelo Bellini, hubo un 40 por ciento de asistencia en las escuelas Industrial y de Comercio, un porcentaje superior a los días previos, mientras que en el Central Universitario la actividad fue casi normal porque sólo faltó un educador. Tanto el funcionario universitario como el titular de Adicus, José Mini, atribuyeron el cambio al temor del impacto de la medida en el bolsillo de los trabajadores que no asistan a cumplir sus tareas.
Por otro lado, el conflicto continúa con final abierto. Es porque una asamblea de la Conadu Histórica en Capital Federal, a la que está adherida Adicus, dispuso la continuidad del plan de lucha, pero que cada gremio de base decida la modalidad. En el caso de San Juan, Mini dijo que en la primera semana tras el receso invernal, que se prologará desde el 7 al 18 de este mes, habrá una asamblea de la docencia, en fecha a determinar, para decidir cómo continúan con la protesta. También resolvieron rechazar el incremento salarial otorgado por el Gobierno nacional para el sector, que alcanza al 32,7 por ciento hasta junio del 2015 para los profesores preuniversitarios.
Mediante una circular, el rector Nasisi dispuso aplicar el popular “día trabajado, día pagado”, por lo que desde ayer el educador que no concurra a dictar clases será castigado con el descuento de la jornada. Según las cuentas que sacan en la casa de estudios, el impacto para un docente titular con dedicación exclusiva, cuyo salario básico en bruto, es decir sin los descuentos de ley, que hasta ahora de 10.981 pesos, significará unos 366 pesos por día, sin tener en cuenta los adicionales o la antigüedad.
En la UNSJ no se recuerda un antecedente similar de descuento de los días no trabajados, aunque a nivel nacional no es la única unidad académica que lo ha dispuesto. También lo hizo la Universidad Nacional de Cuyo, por resolución del rector Roberto Somoza.
El plan de lucha de Adicus se debe a que consideran “insuficiente” el incremento conseguido en la paritaria del sector. Pero mientras este gremio, adherido a la Conadu Histórica, lo rechazó, el otro gremio de los docentes universitarios, Sidunsj, que pertenece a la Conadu, lo aceptó.
Al cabo de la protesta, que está prevista hasta hoy inclusive, por disposición de Adicus, se habrá perdido hasta ahora un total de 32 jornadas de clases durante este ciclo lectivo. Incluso hoy se completarán 3 semanas consecutivas en las que buena parte de los educadores de la casa de estudios no ha concurrido a trabajar. Y está cerca de convertirse en un nuevo récord, porque en 1987 se llegaron a alcanzar 35 jornadas con medidas de fuerza sindicales.
De todos modos, el rector Nasisi ya adelantó que se va a extender el ciclo lectivo “el tiempo que sea necesario” para recuperar los días perdidos. El director de la Industrial, Jorge Gutiérrez, dijo que lo conversado hasta ahora es prolongar las clases, al menos, hasta entre el 5 al 9 de diciembre. Incluso no descartan que se pueda implementar alguna mesa de exámenes, si es necesario, algún sábado.

