Los dirigentes del radicalismo orgánico, agrupados bajo una nueva línea interna de alcance nacional, confirmaron ayer que impulsarán la reelección del actual titular partidario Gerardo Morales al frente del Comité Nacional, para encarar un proceso de consolidación partidaria y comenzar a construir las bases del proyecto 2011. "Este movimiento tiene que dar la oportunidad de que Morales sea el nuevo presidente de la UCR; sé que hay obstáculos legales pero sería un enorme desafío", lanzó el jefe del bloque de senadores Ernesto Sanz, que sorprendió con su definición, ya que de esta manera redujo drásticamente sus chances de convertirse en el nuevo líder partidario.
Desde hace varias semanas, comenzó a barajarse la posibilidad de que Morales encare un nuevo período al frente de la UCR, pero el principal obstáculo está puesto por el sector que lidera el vicepresidente Julio Cobos, con quien tuvo un fuerte enfrentamiento el jujeño durante los tiempos de la Concertación Plural con el kirchnerismo.
Por ello, Sanz se ubicaba como una figura de consenso que podría sintetizar tanto la postura de la "resistencia", como la visión de los cobistas.
Sin embargo, el mendocino pareció desligarse ayer de las presiones para hacerse cargo de la conducción y señaló a Morales, quien reconoció que "si hubiera consenso unánime" podría aceptar el convite, aunque también hay "otros dirigentes que podrían hacerse cargo", indicó.
La elección tendrá lugar el próximo 4 de diciembre y, según dicen desde el sector oficialista, ya tienen los votos necesarios para impulsar al postulante que consideren más idóneo, porque los defensores del cobismo tienen una menor cantidad de delegados que no permitirían torcer la elección.
Estas definiciones tuvieron lugar durante la presentación del movimiento interno "Encuentro Nacional de Afirmación Radical" que tuvo lugar en el auditorio del sindicato Luz y Fuerza de Rosario, Santa Fe.
