La unidad de cara a la elección interna en la Unión Cívica Radical (UCR) finalmente se selló. El jueves en la noche, el diputado provincial Eduardo Castro y el dirigente Nahuel Ibazeta acordaron una lista de consenso, la cual está encabezada por el primero, mientras que el segundo quedó como delegado local de la Convención nacional. Al no tener rivales, el legislador será el nuevo presidente del partido y sólo quedan por cumplir los pasos formales para que logre su proclamación. Así, el comicio previsto para el 28 de agosto no se desarrollará.
Tanto Castro como Ibazeta habían anunciado sus ganas de conducir el radicalismo. El primero es el vice a cargo de la presidencia debido a la licencia que se ha tomado Hugo Domínguez y fruto de la alianza con el PRO, ocupa una banca en la Cámara de Diputados. El segundo también es vice del partido y titular del Comité de Rivadavia y a pesar de sus aspiraciones, siempre había dejado la puerta abierta para conformar una lista de unidad. Con toda la estructura del oficialismo, Castro trabajó para el consenso y aseguró que ató acuerdos con el sector que lidera Miguel Miranda, que en 2014 le dio una dura pelea interna a Domínguez. Luego de acordar con ese espacio, solo faltaba Ibazeta. Si bien ya venían manteniendo conversaciones, la cita final se concretó a cuatro días del plazo final de presentación de listas. El diputado radical dijo que le ofreció formar parte de los delegados a la Convención nacional, dentro de la lista encabezada por él. El dirigente de Rivadavia reconoció que aceptó la propuesta y sacrificó su candidatura “en el marco de conseguir la unidad, ya que los correligionarios no quieren el desgaste que significan las internas”. Ahora, el oficialismo debe presentar fórmulas, como mínimo, en 14 departamentos para el lunes, cosa que daban como un hecho.
El mandamás de la UCR tiene un desafío crucial. El partido centenario, tanto a nivel nacional y provincial, forma parte del frente gobernante junto al macrismo y de la mano de ese envión, tiene la oportunidad de crecer y convertirse en una alternativa electoral de peso. En ese sentido, Castro señaló que trabajará para aceitar la relación con el PRO que en San Juan lidera el diputado nacional Eduardo Cáceres, para “crear un ámbito permanente de análisis y trabajo político y el desarrollo en forma conjunta de actividades territoriales”. Además, destacó que el desafío es ampliarlo y apuntó a los partidos que integran el Frente Compromiso con San Juan, como el basualdismo, el ibarrismo y el actuarismo y el bloquismo disidente. Dicha postura va en sintonía con el accionar que está realizando el referente local del macrismo.

