En el Gobierno provincial hay interés en retomar el manejo de la histórica estancia jachallera de Tucunuco, ubicada a unos 45 kilómetros de la villa cabecera, para llevar adelante un proyecto productivo agrícola-ganadero, según confirmó el ministro de la Producción, Marcelo Alós. Actualmente es explotada por una firma privada y como no rinde lo que se esperaba, la intención es crear un ente estatal que determine un plan de desarrollo para la zona, de unas 65.000 hectáreas, y reeditar sus épocas de gloria.

Hace 9 años que la estancia está en comodato en manos de la empresa Agropecuaria Tucunuco SA, pero a mediados de 2015 se le vence el plazo de ejecución del proyecto que lleva adelante, que comprende la cría de ganado caprino y bovino y el cultivo de pasturas. En el Gobierno no están conformes con lo ejecutado hasta el momento y evalúan ponerle fin al vínculo. “No se han cumplido al ciento por ciento los compromisos asumidos”, dijo el ministro Alós, quien adelantó que la intención es retomar el manejo del emprendimiento.

La idea de reactivar Tucunuco se inscribe en el plan de la gestión giojista de generar mano de obra. “Es lo que el gobernador siempre nos pide y por eso estamos trabajando en la propuesta”, dijo Alós.

La idea dio un paso adelante a partir de la sanción de una ordenanza en el Concejo Deliberante jachallero, que declaró de interés departamental “la reactivación productiva y la recolonización del distrito”, según destacó el presidente del cuerpo, Mario Luna. “Hay que hacer una reparación histórica de un pueblo que otrora dio muestras de ser pujante y progresista”, dijo.

Con ese instrumento aprobado, el intendente Jorge Barifusa y el diputado Horacio Espejo iniciaron las gestiones ante la cartera de la Producción para ver la forma de reactivar la estancia que, en sus épocas de esplendor, llegó a tener escuela, capilla y hasta plaza propias (ver aparte).

Para llevar adelante un proyecto de desarrollo, la idea es crear un ente integrado por representantes del Gobierno sanjuanino y de la comuna, que estará encargado de trazar un plan productivo que incluya la cría de ganado y cultivos, por ejemplo de olivares, cebolla y tomates. En la antigüedad también tuvo alfalfares y trigo, que era molido en un molino de la zona.

Pero antes de avanzar con la iniciativa, el Gobierno sanjuanino, que es el propietario de los terrenos, debe resolver qué hace con la empresa que actualmente trabaja el lugar, desde hace unos 10 años. La figura legal utilizada es la del comodato, que le permite al Estado transferir un bien, en este caso la propiedad, para que sea explotado por otra persona o empresa, conservando los derechos de posesión de las tierras. Según el Código Civil, “es un contrato de préstamo por el cual se da o recibe una cosa para servirse de ella, con la obligación de restituirla”. En este caso, el plazo vence a mediados del 2015 y, según las inspecciones periódicas a la zona, en el Gobierno han constatado que la empresa no ha cumplido con el proyecto comprometido. “Lo más probable es que se lo terminemos quitando”, dijo Alós.