Con una Casa de Gobierno repleta de murgueros, la presidenta Cristina Fernández anunció ayer el envío al Congreso un proyecto para restablecer los feriados de carnaval y la creación del Día de la Soberanía nacional que se conmemora el 20 de noviembre.
La iniciativa incluye modificar la denominación del Día de la Raza -"un nombre racista", según señaló la jefa del Estado- por el de Día del Respeto a la Diversidad Cultural y disponer la inmovilidad del 20 de junio, Día de la Bandera, por expreso pedido del gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.
Asimismo, impulsa facultar al Poder Ejecutivo a declarar también feriados los días que caigan entre un fin de semana y un feriado nacional a fin de fomentar los fines de semana largos. En ese sentido, la presidenta aclaró: "Introduciremos el feriado puente. Cuando algún feriado inamovible caiga un martes o jueves, el Poder Ejecutivo determina que el día sandwich también sea feriado. Cristina justificó la decisión de elevar este proyecto de ley al Congreso en la necesidad de incentivar el turismo interno que "creció exponencialmente en los últimos años", dijo, y en el interés para que "se pueda planificar con antelación y de esa manera tener mejores precios ya que todos sabemos que los pasajes sacados con anticipación son más baratos".
La mandataria dijo que con este proyecto "se ordenará una actividad que produjo ingresos casi en un 100 por ciento más que en 2003" y añadió que en 2009 el país tuvo ingresos por más de 3.800 millones de dólares.
"Los fines de semana largos serán 8 el año que viene; 10 en 2012 y 8 en el 2013.
El plan del Ejecutivo ratifica que el 24 de marzo, establecido como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, quedará fijo como estaba hasta ahora.
En la iniciativa que considerará el Congreso se determinan también como "días no laborables" las festividades de las comunidades judía y musulmana. La pascua y el fin de año judíos y el día del perdón, y el fin del Ramadán, el día del Sacrificio y el año nuevo musulmán.
El feriado de carnaval había sido creado por decreto en 1956 y fue eliminado en junio 1976 por la dictadura militar, en tanto el 20 de noviembre se conmemora el Día de la Soberanía en homenaje a la batalla de la Vuelta de Obligado cuando en 1845 las fuerzas de la Confederación vencieron a las flota anglo francesa. Desde antes de iniciarse el acto donde la presidenta firmó el proyecto de ley, la Casa Rosada se llenó de comparsas que con sus trajes de fantasía, los tambores, bombos y platillos festejaban la restitución de los feriados de lunes y martes de Carnaval y que pusieron una nota diferente a la habitualmente silenciosa sede del Ejecutivo.
El ritmo era por momentos tan fuerte que funcionarios de la Casa se vieron obligados a pedir en varias ocasiones bajar los decibeles, aunque sólo lo consiguieron durante el discurso presidencial. "Queremos que vuelva la alegría como la que hubo en las calles durante los festejos del Bicentenario", señaló la jefa del Estado, "esta es la verdadera alegría, la que no genera violencia, la que comparte y respeta al otro. Es la alegría de todos los argentinos" y la que "aleja a los chicos de las sustancias tóxicas". También les advirtió que "mañana nos van a criticar" por la presencia de las comparsas pero "quédense tranquilos, saben cuántas murgas hubo aquí en la Casa de Gobierno", ironizó. Del acto participaron también los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti, y de Buenos Aires, Daniel Scioli, y las máximas autoridades de la Unión Industrial Argentina encabezados por su titular Héctor Méndez.
