El Gobierno y la UTE que conforman las empresas Perfil, Panedile y Borrego firmaron ayer el contrato por la obra del Teatro del Bicentenario y de esta forma, quedó todo encaminado para que finalmente se empiece a construir. Los trabajos comenzarán el mes que viene, una vez que el terreno donde estará enclavado el gigante cultural sea entregado a las empresas y se suscriba el acta final. La noticia trae expectativas en la UOCRA, ya que hará falta unos 250 obreros.

El contrato establece que la UTE que ganó la licitación se compromete a terminar el coliseo en un plazo de 3 años a contar desde el inicio de los trabajos. Si no hay contratiempos, significa que en agosto del año 2015 debería estar listo para ser inaugurado.

“No vamos a dejar obras inconclusas, ni obras prometidas sin hacer”, sostuvo el gobernador José Luis Gioja al hablar tras la firma del contrato. Fue una forma de reivindicar el equilibrio de las cuentas fiscales logrado por su gestión, que le permite cumplir con el plan de infraestructura trazado para este año a pesar de los coletazos del adverso contexto económico.

La obra está valuada en 279,8 millones de pesos y será pagada por la provincia y la Nación en partes iguales. Aunque en la primera etapa se afectará el 50 por ciento que le corresponde al Estado sanjuanino.

El valor social de contar con un moderno teatro para albergar variadas obras artísticas, va acompañado por el impacto que generará en el mercado laboral de la construcción. Según el ministro de Infraestructura, José Strada, se necesitarán unos 250 obreros. La cifra parece exigua frente a otros proyectos de mayor envergadura, pero representa más del 10 por ciento de los 2.100 puestos de trabajo que hay en estos momentos en la obra pública.

“La cantidad es muy importante”, dijo ayer Eduardo Cabello, el secretario General del gremio que nuclea a los obreros de la construcción. Según el dirigente, “hay muchos trabajadores que no pueden subir a las minas y con el teatro se les abre una oportunidad”.

El coliseo será una revolución en materia de infraestructura cultural local. Pasa que hoy, la provincia no cuenta con espacios amplios y preparados para recibir complejas puestas en escena. Entre otras cosas, tendrá una sala con capacidad para 1.100 personas, un sistema acústico como el del Teatro Colón, un foso para orquesta y una sala secundaria con 200 butacas.