De las casi 3.000 personas con pensiones derivadas que se anotaron para obtener una jubilación por moratoria, cerca de 1.800 podrán acceder al beneficio en el corto plazo. Todos recibirán un préstamo del Estado provincial para pagar el monto equivalente a los aportes que no hicieron ante la Anses y la cancelación les permitirá retirarse. Entre ellos, hay 1.430 que son viudos o viudas y que subsisten con la retribución que les quedó por su cónyuge fallecido. Los que quedaron afuera no alcanzan los requisitos de edad (deben tener como mínimo 64 años las mujeres y 66 los hombres) que impone el régimen.

Los futuros jubilados están dentro de la política de ayuda que lanzó en 2006 el Gobierno nacional y que fue adoptada de inmediato por la gestión giojista. Se trata de un régimen excepcional. Los que tienen la edad para jubilarse pero no cuentan con los aportes exigidos por ley, pueden retirarse pagando en cuotas los aportes que les faltan (ver Recuadro).

Inicialmente, los que reciben pensiones derivadas no estaban incluidos en el régimen. Son las personas viudas que cobran la pensión de su cónyuge y aquellas solteras que están imposibilitadas de trabajar y que perciben el beneficio de algunos de sus padres fallecidos. De acuerdo a los datos que dio el Gobierno en 2011, eran cerca de 3.000 los que estaban empadronados para jubilarse a través del sistema de moratoria.

Frente a la demanda, José Luis Gioja anunció el año pasado la implementación de un sistema extraordinario para que efectivamente puedan recibir una jubilación. Como no dan con el perfil y los requisitos que exige la Nación para el esquema original, el Gobierno sanjuanino decidió prestarles la plata que les hace falta para pagarle a la AFIP (fondos que van a parar a la Anses) los aportes que necesitan en cada caso para retirarse. Y se los descontará en cuotas del beneficio que perciban a futuro, hasta recuperar el dinero.

Según informó la diputada Amanda Díaz, ex titular del Centro de Asesoramiento Previsional pero todavía colaborando en los trámites, del total de anotados, los que recibieron el OK ascienden a 1.793. De ellos, 1.430 son personas que perdieron a su esposo o esposa, es decir algo más del 79 por ciento de los que calificaron para recibir el beneficio. El resto, son los que reciben la pensión tras la muerte de sus progenitores. Todos tendrán un extra en sus ingresos, porque además de cobrar la jubilación, podrán seguir percibiendo la pensión (ver En números).

Los préstamos se darán a través de la Caja de Acción Social, que ahora es la que debe terminar de articular el sistema para ponerlo en práctica. Una vez definidos quiénes serán los beneficiarios inmediatos, el organismo tendrá un código de descuento preferencial para recuperar el dinero que preste. Según Díaz, es el último paso que falta, aunque no supo estimar cuándo estarán cobrando los nuevos jubilados.