Con negociaciones hasta último momento, finalmente anoche radicales y macristas acordaron ir juntos a las PASO previstas para el 9 de agosto, según confirmaron en ambas fuerzas, luego de que el armado corriera serio peligro de no prosperar por diferencias entre los dirigentes. En el frente opositor también participará Dignidad Ciudadana, pero no estará la Cruzada Renovadora, cuya dirigencia evaluaba qué camino van a tomar para la próxima parada electoral.
Luego de intensas negociaciones entre las cúpulas partidarias, conducidas por Eduardo Cáceres en el PRO y Hugo Domínguez en la UCR, finalmente los partidos decidieron atar sus destinos siguiendo las instrucciones partidarias a nivel nacional. Después de que la Convención de la UCR en Gualeguaychú resolviera que el partido arme un frente con el PRO, en San Juan acataron la decisión. Y los macristas tenían un mandato similar emanado desde el líder de la fuerza, el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri. No obstante el entendimiento, cada partido llevará en su boleta a su propio candidato presidencial. Los radicales apoyarán al mendocino Ernesto Sanz y el PRO respaldará a Macri.
Uno de los escollos que había era el mecanismo para repartir las candidaturas de diputados proporcionales y concejales de acuerdo al resultado de las PASO. El PRO quería que el ganador en la interna se quedara con todos los casilleros, pero finalmente acordaron que las listas perdedoras (minorías) también tengan lugar. El porcentaje para una y otra se verá reflejado en el acta constitutiva del frente. Además, convinieron que, donde se pueda, harán una lista única. Donde no, se enfrentarán en las primarias.
El acuerdo entre la UCR y el PRO estuvo en duda desde un comienzo, porque a fines del año pasado los primeros anunciaron en un acto público la decisión de armar un frente opositor con la Cruzada y Dignidad. Pero luego de la Convención de Gualeguaychú el acuerdo empezó a tambalear hasta ahora, en el que los cruzadistas terminaron afuera, aunque Dignidad decidió adherir.
Según fuentes del PRO, nunca los entusiasmó la idea de sumar al partido de los Avelín, sobre todo por su discurso antiminero y, enterados en la fuerza, decidieron dar un paso al costado.
La decisión de radicales y macristas de ir juntos obligará a las cúpulas partidarias a repensar sus listas de candidatos. Es que en el PRO ya habían anunciado que Martín Turcumán era el precandidato a gobernador, un puesto en que los radicales querían ubicar a Domínguez. Otro cargo que entrará en discusión es la Capital, donde Cáceres está anotado para intendente, al igual que Alberto Sánchez, de Dignidad.
Otra novedad de último momento fue la incorporación de José Camacho al frente.

