José Luis Gioja recibió ayer a los cinco ministros de la Corte de Justicia para hablar del anteproyecto de la Policía Judicial y aunque no hubo definiciones, coincidieron en que si se aplica, la única forma de hacerlo es en forma progresiva por razones presupuestarias y operativas. La iniciativa fue elaborada por una comisión de jueces y fiscales, se conoció hace un par de semanas y los cortistas se la entregaron en mano al Gobernador para que la analice. Quedaron en seguir charlando para consensuar cómo avanzarán.
La reunión se llevó a cabo en una de las salas de Casa de Gobierno y asistieron los cinco ministros del máximo tribunal: Humberto Medina Palá, Juan Carlos Caballero Vidal, Adolfo Caballero, Abel Soria Vega y Carlos Balaguer. Junto a Gioja estuvieron el vicegobernador Sergio Uñac, el secretario General de la Gobernación, Walter Lima; y el ministro de Gobierno, Adrián Cuevas.
Los cortistas fueron con la misión de entregarle a Gioja y a Uñac el anteproyecto que prevé la creación y organización de las estructuras que necesita la Policía Judicial para investigar delitos y ayudar a resolver causas judiciales. Pasa que para ponerla en funcionamiento, la nueva fuerza necesita de una ley y de presupuesto, y como el Poder Judicial no cuenta con los recursos, los cortistas esperan que el aporte lo haga el Ejecutivo.
Gioja había dejado traslucir su malestar cuando el anteproyecto trascendió desde Tribunales sin haber sido analizado en conjunto, a pesar de que la idea es que sea consensuado entre los tres poderes. Además, se mostró cauto por los recursos que demandará. Ayer, el Gobernador prefirió no hablar y los ministros del máximo tribunal se limitaron a contar la formalidad de la reunión.
Los protagonistas quedaron en que se tomarán tiempo para decidir si el anteproyecto se puede aplicar. Por lo pronto, las fuentes contaron que todos llegaron a la misma conclusión: si optan por hacerlo, será por etapas. Es decir, empezar paulatinamente con la puesta en funcionamiento de algunas dependencias de la nueva fuerza, en función de las posibilidades operativas y presupuestarias.
Como se preveía, a partir de la cautela que había mostrado Gioja por el tema recursos, en la reunión se habló de la difícil coyuntura económica y de cómo condiciona la creación de nuevas dependencias oficiales. Si bien el anteproyecto no da detalles del dinero que hace falta, se sabe que serían varios millones al año para sostener el gasto salarial y de funcionamiento de la Policía Judicial.
Las fuentes advirtieron, además, que hoy no hay recursos humanos suficientes como para lanzar toda la Policía Judicial al mismo tiempo. Sucede que la provincia no cuenta con personal especializado en la investigación de delitos. La opción que se baraja es afectar a los policías que actualmente se están capacitando en la Universidad Católica de Cuyo. Pero eso llevará tiempo. En el Poder Ejecutivo sostienen que no pueden afectar de una sola vez a todos los que egresen, porque dejarían desprovista a la fuerza de prevención.

