El secretario administrativo de la Corte de Justicia, Luis Recio, fue elegido ayer en la tarde por el Consejo de la Magistratura como uno de los tres postulantes que aspira a llegar a ser juez de la Sala III de la Cámara Civil. Tiempo atrás, el funcionario estuvo envuelto en la polémica ya que fue investigado penalmente y en un sumario administrativo por la sospecha de filtrar las respuestas del examen escrito para el concurso de ingreso al Poder Judicial, pero fue sobreseído tanto en la Justicia como por el máximo tribunal en la investigación interna. El resto de la terna se completa con el juez civil de primera instancia, Abel Soria, y el abogado litigante, José López Cerviño. Ahora, el Consejo debe enviar el listado a la Cámara de Diputados para que allí se elija, por simple mayoría, al nuevo magistrado.
La Sala III Civil atravesó por un renovación completa, ya que sus anteriores integrantes se jubilaron para acceder al beneficio de la jubilación con el 82 por ciento móvil. Pero además, la antigua conformación del Tribunal estuvo en la mira del fiscal de Estado, Guillermo De Sanctis, debido a que con sus fallos avalaron sentencias irregulares del destituido juez Carlos Macchi en juicios de expropiaciones que le costaron millones de pesos al Estado, causas que están enmarcadas en el escándalo de las expropiaciones. De Sanctis ha focalizado su atención en el excamarista Moisés Moya y desde hace tiempo viene manifestando que está en estudio una denuncia por su actuación. Además de Moya, los que también se jubilaron fueron Humberto Rosas Caballero y Catalina Cúneo.
En el recambio judicial, Moya fue reemplazado por Daniel Olivares Yapur. Debido a las vacantes y como pasaron 90 días sin que se cubriera el puesto de Rosas Caballero, la Corte designó a Recio como juez provisorio, quien ocupó ese lugar desde febrero de este año hasta principios de mayo. En ese puesto luego fue designado Juan Carlos Pérez y el secretario administrativo se presentó para pelear por el cargo que dejó libre Cúneo. Recio lleva más de 20 años como secretario del máximo tribunal y en el 2005 estuvo en el ojo de la tormenta por la sospecha de pasar las respuestas del examen de ingreso al Poder Judicial, aunque luego fue desligado tanto a nivel judicial como administrativo. Ahora conforma la terna para camarista junto al juez del Decimoprimer Juzgado Civil, Abel Soria, y el abogado litigante José López Cerviño.
Mientras tanto, el Consejo de la Magistratura tiene en agenda tres concursos más en el corto plazo. Uno es por el Juzgado de Instrucción Nº 5, donde se tramita la brasa caliente de la megacausa de las expropiaciones, otro es por el cargo que dejó libre por jubilación el juez de Paz de Capital Ricardo Pontoriero y el último por la vacante que se generó por el fallecimiento la defensora Oficial Amalia Sosa de Carelli.
Ayer, los consejeros avanzaron con el primero y fijaron la fecha del 4 del mes que viene para empezar a entrevistar a los inscriptos para suceder a María Inés Rosselot. Es el concurso que más expectativas genera, ya que quien resulte electo deberá seguir con la instrucción de la causa donde se investiga el mayor escándalo judicial de la historia.
Por los otros dos, no hubo resolución alguna. En el proceso para designar al sucesor de Pontoriero aún no hay fecha de encuentro entre los consejeros y los aspirantes y para la Defensoría Oficial está pendiente el llamado público a concurso.

