Un gran furor desató entre los comerciantes la línea de financiamiento que lanzó el Gobierno provincial para ayudar al sector que quiera realizar alguna refacción o remodelacion pequeña, o adquirir capital de trabajo, denominada Programa de Desarrollo Comercial: a tres semanas de su puesta en marcha ya se han retirado 300 solicitudes para el crédito blando que en una primera etapa beneficiará a 100 negocios, con un total de 6 millones de pesos.

De ellos, ya hay 40 que completaron y entregaron toda la documentación y garantías, y que junto a los que se sumen estos días estarán recibiendo dentro de dos semanas los 60.000 pesos del préstamo. Los interesados provienen de los departamentos de Capital, Caucete, Albardón, Pocito, Rivadavia, Rawson y Jáchal.

En la Cámara de Comercio de San Juan -la intermediaria que eligió el Gobierno para distribuir esta ayuda financiera- dijeron que el resto de negocios también podrán acceder al dinero, a medida que los primeros 100 beneficiarios vayan devolviendo las cuotas. ‘’Son fondos rotatorios, y a medida que comience la devolución se irán reinvirtiendo entre todos los aspirantes, en el orden que se fueron presentando’’, explicó Hermes Rodríguez, presidente de la entidad comercial, quien alentó a los comerciantes de todos los departamentos a seguir anotándose dado que los requisitos son blandos.

‘’Sólo el primer día ya tuvimos casi 200 pedidos’’ agregó el empresario. No es para menos, ya que esta ayuda crediticia implementada por el gobierno es a sola firma, sin prenda y sin hipoteca. Los comerciantes pueden pedir hasta 60.000 pesos que podrán devolver a tasa cero, en 12 cuotas mensuales y con dos meses de gracia, con un pequeño costo administrativo que cobra el banco. La propuesta financiera es de un monto bajo pero que resulta interesante en el momento actual dado que los requisitos son mínimos. Sólo hay que estar en regla ante los organismos municipales y la AFIP (ver recuadro).

Los fondos no son de libre disponibilidad, ya que no pueden ser utilizados para el pago de alquileres, sueldos, impuestos o bienes personales. Los destinos aceptados son Capital de Trabajo (por ejemplo, la compra de mercadería), refacción o remodelación del local. Los monotributistas pueden pedir un monto que no podrá excederse de un tercio (30%) del 80% de su facturación anual. Como garantía de la devolución de los fondos, los comerciantes deben entregar un cheque propio o de terceros. Es la primera vez que el gobierno local pone a disposición del comercio una línea de créditos blandos. Hasta el momento, sólo la Cámara de Comercio de San Juan es la intermediaria, ya que no se presentó ningún otro centro comercial con personería jurídica para tramitarlos.