El juez federal Norberto Oyarbide acusó ayer al fiscal federal Jorge Di Lello de ‘atentar contra el éxito de la investigación‘ sobre las supuestas irregularidades financieras en la Fundación Madres de Plaza de Mayo, por supuestamente haber filtrado datos de la causa penal a la prensa, y no descartó investigar a la titular de esa entidad y de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

En tanto, el ex apoderado de la Fundación Sergio Schoklender volvió a presentarse en los tribunales de Comodoro Py 2002, en el barrio de Retiro, para conocer el avance de la investigación y a la vez tratar de demostrar que no piensa eludir la acción de la Justicia, según se evalúa en Tribunales.

‘Estoy muy enojado con los fiscales (…), ha habido una serie de trascendidos que han salido de boca de los fiscales y por eso voy a hablar seriamente con ellos‘, dijo el magistrado a los periodistas.

La referencia principal fue para Di Lello, que lleva la causa con Oyarbide, y el fiscal antilavado Raúl Pleé, quien colabora en la investigación y que presentó la denuncia contra Schoklender.