Ni bien se dio a conocer la noticia que el Senado aprobó una ley que prevé la eliminación del examen de ingreso a la universidad, comenzó a debatirse el tema y a dividir opiniones. Este diario consultó a referentes de la UNSJ y algunos se mostraron a favor de esta medida mientras que otros la rechazaron. Sin embargo, todos ellos coincidieron en la necesidad de mantener los cursillos nivelatorios. A esto se sumó que la mayoría de los lectores de este medio dijo oponerse a la eliminación del ingreso restrictivo por considerarla una acción que ’nivela para abajo’. Para ingresar a cualquier carrera de las que se dicta en esta institución, los aspirantes deben aprobar el cursillo.
Fernando Bloch, decano de la Facultad de Ciencias exactas, dijo que no le sorprendió que se haya aprobado esta modificación de la Ley de Educación Superior en lo que respecta a la eliminación del examen de ingreso a la universidad porque es un tema que se debate desde hace tiempo. Agregó que muchas veces lo propuso porque considera que es una medida un tanto discriminatoria. ’Hay que ser consciente de que hay chicos que no tienen la misma oportunidad que otros de acceder a una buena preparación académica. Es un tanto injusto que en un solo examen tengan que jugarse su futuro. Eso les genera más frustración que nada’, dijo Bloch.
Lo mismo opinó el decano de la Facultad de Sociales, Ricardo Coca, quien agregó que a lo mejor algún alumno no cuenta un buen nivel académico, pero que tiene una gran vocación por la carrera elegida y puede resultar injusto que quede eliminado por un examen no aprobado.
En tanto que Fernando Torres, vicepresidente de la Federación Universitaria, hizo hincapié entre la desigualdad entre la Educación Pública y la Privada para defender la eliminación del ingreso restrictivo. ’Quitarle a los jóvenes la oportunidad de seguir una carrera universitaria sólo porque no pudo acceder a una buena educación previa es violar su derecho a estudiar. Además, la Ley de Educación Superior dice que el único requisito para ingresar a la Universidad es tener el secundario aprobado’, dijo Torres.
Quien también se mostró a favor del ingreso libre fue José Mini, secretario general de ADICUS. Dijo que cree que aprobar un examen de ingreso no asegura que el alumno vaya a desertar a mitad de la carrera. Que sólo la responsabilidad y la vocación son decisivas para eso.
Por su parte Mónica Coca, vicerrectora de la UNSJ, agregó que está de acuerdo con la decisión de eliminar el examen de ingreso para que todos los aspirantes a la universidad tengan las mismas posibilidades, aunque no quiso explayarse demasiado en el tema. ’No conocemos detalladamente los alcances de esta ley por eso no podemos hablar demasiado. El martes que viene el rector va a viajar a Buenos Aires para reunirse con sus pares para empaparse del tema’, dijo.
También agregó que primero hay que esperar a que esta nueva legislación se reglamente y se determine su forma de aplicación por lo que calcula que la misma comenzará a regir para el ciclo lectivo 2017. Si es así los alumnos que aspiran a ingresar a la UNSJ el año que viene deberán aprobar el examen final.
Por su parte Roberto Gómez Guirado y Daniel Argumosa, decano y secretario académico de la Facultad de Ingeniería respectivamente, y la directora del Departamento de Ciencias Políticas, Mónica Riveros de Corradi, se manifestaron en contra de la eliminación del examen de ingreso. Dijeron que esta medida va en contra de ’una buena calidad educativa’ porque no es lo mismo tener 500 alumnos en un curso que tener 1.000. Agregaron además que hay muchos jóvenes no tienen ’muchas ganas de estudiar’ y que le ocupan el lugar a alguien que sí quiere hacerlo y que esta probabilidad se disminuye con el examen de ingreso.
De todos modos los referentes consultados para esta nota, pese a su diferencia de opinión respecto a la eliminación del ingreso restrictivo, coincidieron en dos puntos: la necesidad de continuar con los cursos de ingresos (pero sin examen final) cuya finalidad es nivelar contenidos y preparar a los alumnos para la vida universitaria; y la necesidad de mejorar la infraestructura de la universidad para poder albergar a todos los alumnos y garantizarles una buena calidad educativa.

