La demora en los juicios de lesa humanidad y la inseguridad pusieron ayer, otra vez, en evidencia el crack entre el Gobierno y la Corte Suprema en medio de la demora en los juicios de lesa humanidad y la inseguridad.

La presidenta Cristina Fernández refutó a los ministros de la Corte Suprema que exigen más presupuesto, personal y jueces, con un discurso en el cual denunció que la Justicia comete "errores y horrores", reclamó al tribunal que "cumpla su rol" y, además, criticó a los medios de comunicación por la forma en que tratan la inseguridad.

Al mismo tiempo, admitió que "comparto totalmente" con los jueces de la Corte que "la inclusión social, la mejor calidad de vida de la sociedad también genera una mayor seguridad para todos los argentinos".

La Presidenta replicó las críticas de miembros de la Corte sobre la situación de la Justicia, especialmente de la ministra Carmen Argibay, quien aseguró que faltan muchos medios en los tribunales para acelerar los juicios, por ejemplo los de casos de lesa humanidad, como reclama permanentemente el Gobierno.

"Los argentinos necesitamos Justicia a secas", afirmó, y consideró que "no tiene sentido la dicotomía entre Justicia ‘garantista’ y Justicia de ‘mano dura’". En ese sentido, la Presidenta expresó su oposición a la pena de muerte: esa medida extrema, dijo, "no es una solución para nada".

Y también criticó a los medios de comunicación por el manejo de los temas de inseguridad: "Me gustaría que las noticias se publicaran completas y se dijera que además que criticar al Gobierno, (Argibay) criticó también por ejemplo a los medios de comunicación por el tratamiento que hacen de la inseguridad y cómo contribuyen a generar y a crear un temor en la sociedad".

"Porque dijo textualmente, si mal no recuerdo, cuando lo escuché, ‘con la noticia de un crimen repetida 358 veces al día parece que hubiera 358 crímenes y no uno solo’, criterio que comparto absolutamente", afirmó Fernández.

Así, reclamó a la Corte que cumpla "su rol de jefatura de uno de los poderes del Estado, el rol de superintendencia" de la Justicia, y refutó especialmente a Argibay al sostener que la eventual falta de designación de jueces o de recursos "es inexacta" y no tiene relación con la administración de Justicia.

"Estamos ante la necesidad de una Justicia que sea más eficaz, que tenga mayor celeridad y que no produzca los errores y horrores que significa que, por la falta de la firma de un fiscal o un médico, una persona que ha violado a una discapacitada quede en libertad", expresó.

Y aseguró que "la Justicia tiene elementos y leyes para que quienes son peligrosos no queden en libertad".

"En materia de liberación de detenidos que luego vuelven a cometer delitos y tienen un altísimo grado de peligrosidad, tenemos una responsabilidad de la Justicia, y esto no es echarle la culpa otro poder. Es que la única que puede juzgar y encarcelar a quienes delinquen en un sistema de división de poderes es la Justicia", afirmó.

La mandataria hizo estas declaraciones un día después de que Argibay afirmó: "Yo le diría a la señora Presidenta que no es cierto que los poderes Legislativo y Ejecutivo han hecho todo y ahora es la hora de la Justicia. El Legislativo y Ejecutivo nos han recortado el presupuesto. Si quieren que aceleremos los juicios, primero nombren los jueces que no tenemos".