El Gobierno giojista ya destinó 35 millones de pesos para el avance de las obras en los 2 tramos más complejos de la ambiciosa ruta 150: los que van desde Ischigualasto, pasando por Caballo Anca hasta Quebrada de la Peña, una zona de montaña que cuenta con 6 túneles y 5 puentes. Los trabajos fueron licitados con fondos de Vialidad Nacional, pero debido al retraso en los pagos a la UTE constructora y la consecuente paralización de las tareas durante cerca de 7 meses, la provincia asumió el compromiso de invertir hasta 183 millones de pesos para su finalización, suma que luego será devuelta por la Nación. Ya se aportó el 19 por ciento de esa cifra y fue fundamental para reactivar el ritmo de trabajo, que ya lleva 6 meses ininterrumpidos, y para conservar las fuentes de empleo, explicó Edgardo Güerci, director de Vialidad Provincial. Rubén Lomas, delegado de la repartición nacional, estimó que a fines de este año ese tramo estará concluido, de no mediar ningún problema técnico.

La ruta 150 es una vía estratégica, ya que forma parte del Corredor Bioceánico que conecta Porto Alegre, en Brasil, con la zona centro de Argentina y el puerto de Coquimbo, en Chile, lo que representa la salida por el Pacífico hacia los demandantes mercados asiáticos. En ese mapa, la 150 es vital porque desemboca en el futuro túnel de Agua Negra. La obra fue licitada por Vialidad Nacional y la zona entre Ischigualasto y Jáchal fue dividida en 5 tramos, en los que en 2 los trabajos se detuvieron por problemas de financiación de la Nación: el sector que va de Ischigualasto a Caballo Anca, de 25 kilómetros, y desde este último punto a Quebrada de la Peña, de 12 kilómetros, que llevaban un nivel de avance cercano al 70 por ciento. La otra área que se va a pavimentar es la que va de Peñasquito a Ojo de Agua, en Iglesia (ver infografía).

A fines de 2011, Vialidad Nacional enfrentó la falta de disponibilidad de recursos para la obra y la UTE conformada por las firmas Cartellone, Helport – Ivica y Dumandzic frenaron las tareas cerca de marzo del año pasado por una deuda que orillaba los 100 millones de pesos. Ante esa situación, el Gobierno decidió realizar un aporte de 183 millones para financiar los trabajos que aún quedan por llevar adelante, mientras que la UTE se iba a encargar de negociar el monto que le adeuda la Nación.

Tras la definición política, los trabajos en el sector más complejo de la ruta se retomó en octubre de 2012 y contando enero de este año, el Ejecutivo desembolsó 35 millones de pesos, destacó Güerci, aunque aclaró que están en trámite los certificados de obra de febrero y a fin de mes empezarán a contabilizar los de marzo. El funcionario explicó que calculan estar abonando entre 10 y 12 millones de pesos por mes hasta completar el monto total. El acuerdo para destinar el aporte provincial, que contó con el respaldo de la Cámara de Diputados, establece que los recursos se entregarán en un lapso de 18 meses. Desde su reactivación, los obreros y técnicos han continuado con el revestimiento y el fortalecimiento de los túneles, la consolidación de las defensas y las alcantarillas, las voladuras de algunas zonas y la finalización de la estructura de los puentes, entre otras cosas, indicó Güerci. Por su parte, Lomas aseguró que la UTE ha encarado 13 “frentes de ataque” en la obra y que en un tramo hay alrededor de 200 obreros trabajando. La conservación de las fuentes de empleo fue uno de los puntos que el Gobierno tuvo en cuenta a la hora de poner los recursos. Además, en la gestión giojista hay apuro por concluir la obra para que las empresas que estén interesadas en participar de la licitación del túnel de Agua Negra, constaten la realidad de un camino clave, que integra el Corredor Bioceánico, el cual conduce hacia el puerto chileno de Coquimbo. El funcionario nacional estimó que luego que se retomara el ritmo de avance, esas 2 secciones estarían terminadas a fines de este año, al igual que las otras 3 zonas. Para que la ruta quede completa, también se encaró el trayecto que va desde Peñasquito hasta Ojo del Agua, en Iglesia, el cual está ubicado a unos 14 kilómetros de la embocadura del túnel. Lomas dijo que han empezado a colocar la carpeta asfáltica, pero sería el único tramo que no estaría para este año, ya que con la llegada del invierno, el ritmo de avance baja debido a las duras condiciones climáticas.