Como lo habían anunciado, los integrantes de la comunidad Huarpe marcharon ayer por calles céntricas para reclamar que no los echen de las tierras que ocupan desde hace siglos en El Encón, en el departamento 25 de Mayo. La protesta es a raíz del conflicto que se generó con un empresario que hace poco comenzó a alambrar 6 mil hectáreas para reforestar la zona con especies naturales. Mientras el propietario del proyecto tiene un título de propiedad de los terrenos cuestionados, los aborígenes presentaron un amparo en la Justicia para frenar la obra y que no los saquen del lugar.

“Intentan desalojarnos de nuestros territorios, sufrimos el alambrado de nuestras tierras”, dice el comunicado que leyeron ayer los huarpes en las puertas del Palacio de Tribunales. Más tarde, Victoriano Bustos, de la comunidad Clara Rosa Guanquinchay, aseguró que “no vamos a ceder un metro más de terreno”.

Con redoblantes y tambores, unas 400 personas llegaron hasta la Plaza 25 de Mayo para hacer oír su reclamo. Junto a la comunidad Clara Rosa Guanquinchay, participaron la comunidad Salvador Talquenca y desde Buenos Aires llegaron miembros del Movimiento Nacional Campesino Indígena. Los huarpes se toman del principio constitucional de “reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”

Por otro lado, el empresario, Mario De los Ríos, invoca sus derechos con el título de propiedad de las tierras que están en juego. Mientras el conflicto se agudiza, el plan de alambrado del campo quedó paralizado por orden de la Subsecretaría de Conservación y Áreas Protegidas de la provincia.