Ante una multitud vestida de celeste y blanco, la presidenta Cristina Fernández destacó ayer que hay ocasiones en que se deben "tomar decisiones que molestan a los que más tienen" y se consideró "inquebrantable" en sus convicciones, al encabezar, por primera vez en Rosario, el acto central por el Día de la Bandera.
La bandera más larga del mundo que confeccionan mujeres voluntarias rosarinas y que ya alcanza los 18 kilómetros de extensión, junto a miles de enseñas de menores dimensiones, dieron un marco espectacular a los festejos organizados por la Intendencia de Rosario en el marco del Bicentenerio de la Patria.
El festejo en donde nadie dejó de participar y que por el espacio de varias horas, emocionó y alegró a la Presidenta, quien no paró de firmar banderas, tomarse fotos y saludar, observó con emoción cuando al comenzar, niños y jóvenes de un barrio humilde de Rosario, el barrio Ludueña, ubicado en la zona noroeste, interpretaron la canción a la Bandera.
Tras ser declarada huésped de honor, la jefa de Estado hizo entrega de notebooks a estudiantes de distintos colegios quienes desfilaron por el palco oficial instalado en el Monumento Nacional a la bandera para recibir una herramienta de apoyo tecnológico que el ministerio de educación distribuye en todas las escuelas del país.
Un momento especial se vivió cuando integrantes de la escuela de paracaidismo local hicieron flamear los colores celestes y blancos en el cielo para aterrizar frente al palco de autoridades.
Igual colorido y espectáculo fue el brindado por el aeroclub de Rosario, cuando al sobrevolar el imponente Monumento Nacional, un total de seis aviones, en vuelo rasante lanzaron papel picado de colores celeste y blanco.
En ese clima fervoroso, Fernández de Kirchner afirmó que pretende "una Argentina de políticos, que se jueguen junto al pueblo, como lo hacía (Manuel) Belgrano" y advirtió que "para poder ejercer la solidaridad con los pobres hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen". También, la mandataria insistió que los argentinos "debemos estar orgullosos" por haber enfrentado la crisis internacional "sin recetas de afuera, aplicando lo que nos ha hecho grandes en la historia, como el trabajo, el esfuerzo y la producción".
Fernández de Kirchner, quien regresó a Rosario luego de dos años, instó a "profundizar el modelo" que desarrolla el Gobierno.
Cristina resaltó que Belgrano "era por sobre todas las cosas un combatiente de la libertad y la igualdad de los argentinos". "No siendo militar, siendo un joven abogado, político y economista, tomó las armas para defender la patria", exaltó, para asegurar que "la liberación hubiera sido imposible sin ese general al frente del Ejército del Norte".

